(BUENOS AIRES).- "Nunca voy a retarla, eso se lo dejo a los padres que son quienes tienen que poner los límites." Con esa frase, Rocío Pardo, pareja de Nicolás Cabré, definió el rol que asume frente a la hija del actor. La declaración expone de manera directa los límites que se fijó dentro de la familia ensamblada.
Pardo contó que, en algunas ocasiones, el propio Nicolás Cabré le sugiere intervenir en la crianza. "A veces Nico me dice: 'Acá tendrías que decirle que esto no'. Y yo le respondo: 'No, ese no es mi trabajo'", relató. La respuesta refuerza su decisión de no ocupar un espacio que, entiende, pertenece exclusivamente a la madre y al padre.
En esa misma línea, explicó cuál es la línea que intenta no cruzar en la convivencia diaria. "Trato de construir el vínculo sin invadir un lugar que no me corresponde", afirmó. La frase resume una postura que busca equilibrar el afecto con el respeto por la autoridad parental.
Al describir a la adolescente, Pardo destacó su temple frente a la exposición pública. "Es muy madura. Ve comentarios y sigue de largo", señaló. La observación apunta a la capacidad de la chica para abstraerse de las opiniones ajenas que circulan en las redes sociales.
Para la pareja de Nicolás Cabré, esa fortaleza no es casual. "Tiene mucho que ver con la enseñanza de sus padres, con que sepa quiénes son realmente su mamá y su papá y que se quede con eso", reflexionó. De esa manera, atribuyó la madurez de la hija del actor al trabajo cotidiano que hacen sus progenitores.
Pardo también trazó una diferencia entre la mirada adulta y la infantil sobre las críticas. "Nosotros podemos leer algo que no nos gusta y seguir adelante; ellos muchas veces no tienen todavía las herramientas para procesarlo", sostuvo. Por eso valoró el diálogo que existe en la casa y la contención que recibe la adolescente.
En ese sentido, remarcó la dedicación de Nicolás Cabré a la crianza. "Por suerte ellos tienen mucha conversación y él se ocupa al ciento por ciento", expresó. La afirmación completa un panorama en el que el actor aparece como un padre presente y activo en la contención emocional de su hija.
La entrevista deja entrever una dinámica familiar en la que cada adulto ocupa un lugar definido. Pardo evitó en todo momento presentarse como una figura de autoridad y subrayó que su prioridad es acompañar sin desplazar a los padres. La naturalidad con la que la hija de Nicolás Cabré transita la exposición mediática, según su relato, es resultado de un trabajo sostenido de conversación y presencia parental.
