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ESPECTÁCULO

«Siempre la culpa es…»: la ironía de Mario Massaccesi contra Nico Occhiato y Flor Peña

 

Lanzó una frase que encendió las redes en pleno escándalo de Luzu TV.

 
Mario Massaccesi

Mario Massaccesi no necesitó mucho para hacer ruido. Durante una transmisión en vivo de Todo Noticias, el audio del programa se cortó por varios segundos y, cuando se restableció, el conductor no dejó pasar el momento: «Siempre la culpa es de la producción. Y de lo que te cantan por la cucaracha, ni te lo digo». La frase, lanzada con una sonrisa que lo decía todo, encendió las redes de inmediato.

El palito de Mario Massaccesi que todos interpretaron para Luzu TV

El timing fue quirúrgico. La ironía llegó justo en medio de la polémica desatada por la fake news sobre la salud del padre de Lionel Messi que difundió Luzu TV, y justo después de que Nico Occhiato intentara deslindar su responsabilidad cargando las culpas sobre la producción y sobre quien dio la noticia en pantalla, es decir, Florencia Peña. Para quienes siguen el escándalo, el mensaje de Massaccesi no necesitaba ninguna aclaración.

El veterano conductor de TN conoce los códigos del medio mejor que nadie y eligió la vía de la ironía en lugar del comentario directo. Eso no le quitó impacto: en redes sociales, los usuarios se dividieron entre quienes celebraron la puntería y quienes recordaron que, según versiones que circularon en su momento, el error original en Luzu TV podría haber tenido su origen en una falla del propio Occhiato y no únicamente de su equipo de producción.

La escena en TN tuvo además su propia cuota de humor involuntario: minutos después del comentario de Massaccesi, el programa volvió a sufrir problemas técnicos cuando se filtraron audios y micrófonos abiertos generaron una superposición de sonidos al aire. El medio le devolvía la ironía al conductor en tiempo real.

Lo que arrancó como un desperfecto técnico menor terminó siendo uno de los momentos más comentados del día en el mundo de los medios. Massaccesi no nombró a nadie, no señaló a nadie, pero todos entendieron a quién le hablaba. En televisión, a veces basta con saber cuándo apretar el gatillo.