(BUENOS AIRES).- “Me parece que un matrimonio y cualquier vínculo no se sostiene solo con amor”, sostuvo Silvina Escudero al confirmar lo que ya era un secreto a voces: su separación de Federico, su esposo por casi cuatro años y el hombre con quien compartió nueve años de relación. La decisión la tomaron juntos tras unas vacaciones de verano en Brasil y, según contó la bailarina, fue “charlada y consensuada”.
La pareja ya arrastraba crisis que se hicieron públicas en LAM, donde Ángel De Brito reveló que Federico se había mudado a un departamento en el mismo barrio privado donde vivían, Nordelta. Días después, la propia Silvina rompió el silencio en Polémica en el bar, el ciclo de América TV del que es panelista, y dejó en claro que no había rencores: “No tengo nada que contar de él que no sea bueno. Le deseo lo mejor en la vida. Es una re buena persona”.
La bailarina explicó que la ruptura no fue impulsiva. “Yo creo que las decisiones hay que tomarlas a conciencia y no son intempestivas y volátiles. Me parece que uno tiene que tomar una decisión y mantenerla”, afirmó, y agregó: “Me casé para toda la vida y lo elegí como hombre. Todo vínculo tiene momentos buenísimos, momentos duros, momentos normales”.
La búsqueda de la maternidad y el desgaste de Silvina Escudero
Tiempo después, en una entrevista con Luciana Elbusto para la revista Paparazzi, Silvina Escudero puso el foco en uno de los factores que más desgastó la relación: la lucha por ser madre. Ante la consulta puntual sobre si ese tema había deteriorado el vínculo, respondió con un solo “Totalmente”. Y desarrolló: “No hay pareja que no salga lastimada o quebrada después de atravesar algo así. Es realmente muy duro, sobre todo cuando son muchos años de sufrimiento emocional y físico”.
La actriz atravesó múltiples pérdidas de embarazo y un periplo médico que la llevó a entrar 22 veces a un quirófano en los últimos cuatro o cinco años. “Yo me destruí sola como persona. Llevo siete años de cosas difíciles que viví con mi salud, en los últimos 4 o 5 años entré 22 veces a un quirófano”, se sinceró. Aunque remarcó que el dolor también alcanza al hombre, admitió que la mujer suele llevar la carga física más pesada y que el proceso la obligó a postergar su rutina por completo: según describió, tuvo que dejar trabajo, actividades y estar a disposición permanente de llamados médicos, turnos inesperados y cirugías.
Con la voz todavía quebrada, Silvina Escudero confesó que aún no está preparada para relatar todo lo que vivió. “Siento que no estoy lista todavía para contar todo lo que viví, no sé si alguna vez lo voy a estar…”, dijo, y cerró con la expectativa de que algún día su experiencia pueda ayudar a otras mujeres: “Cada vez que hablo de este tema trato de hacerlo con el mayor respeto y la mayor empatía y compasión por todas las parejas que atraviesan o han atravesado esta situación. Porque es realmente muy duro, más cuando son muchos años y mucho sufrimiento emocional, físico”.
De cara al futuro, la bailarina se aferra a su independencia y a sus proyectos laborales en televisión y streaming. Igual, dejó una puerta abierta al acompañamiento mutuo con quien fue su marido: “Él no va a quedar en el camino, siempre voy a estar para cuando me necesite. Siento que hoy nuestros caminos no están en paralelo, llevamos una bifurcación que están en diferentes direcciones. Realmente considero que el amor, la pasión, el sexo diario, no sostienen una pareja de 10 años. Y lo elegí para toda mi vida y por más que no esté más en pareja con él, siempre va a poder contar conmigo”.
