En medio del recorte en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la diputada nacional de Unión por la Patria, Julia Strada, presentó este martes un proyecto de ley para proteger el sector atómico argentino. La iniciativa surgió como respuesta al despido de cerca de 100 trabajadores del organismo, quienes fueron notificados de que sus contratos no serán renovados.
El proyecto, titulado «Principios de la política energética nuclear de la República Argentina», busca que el Congreso declare de “interés nacional y como objetivos prioritarios” todas las actividades de investigación, desarrollo y producción vinculadas a esta energía.
«No son ñoquis»: la defensa de Strada
Strada denunció que los despidos en la CNEA responden a un plan de «vaciamiento» ejecutado por el Gobierno de Javier Milei. En este sentido, la diputada defendió la calidad del personal afectado, asegurando que “los trabajadores no son ñoquis. Son profesionales altamente capacitados en un sector estratégico para el desarrollo nacional”.

Además, la legisladora aportó datos financieros para cuestionar el argumento del ajuste. Según sus declaraciones, las empresas del sector son rentables: “ATUCHA (Nucleoeléctrica Argentina) tiene más de $90.304 millones de resultado financiero positivo y DIOXITEK sumó otros $19.204 millones en 2025”. Bajo esta premisa, Strada sostiene que echar a estos especialistas es una decisión política que pone en jaque la soberanía del país.
• ATUCHA (Nucleoeléctrica Argentina): +$90.304 millones de resultado financiero (2025)
— Julia Strada (@Juli_Strada) June 30, 2026
• DIOXITEK (pastillas de uranio): +$19.204 millones de resultado financiero (2025)
Estas dos empresas superavitarias son controladas por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Los… pic.twitter.com/MZ4jtBjBpE
Los ejes del proyecto: reactivar el CAREM y frenar privatizaciones
El documento presentado en la Cámara de Diputados establece una hoja de ruta con puntos estratégicos que el Poder Ejecutivo debería cumplir obligatoriamente. Entre los objetivos principales se destacan:
- Mantenimiento y operación: garantizar que Atucha I, Atucha II y la central de Embalse sigan funcionando sin interrupciones.
- Finalización de obras: el diseño, construcción y puesta en marcha de una cuarta central nuclear y del Prototipo de Reactor CAREM, hoy paralizado.
- Autonomía técnica: reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) en Arroyito, clave para no depender de insumos importados.
Uno de los artículos más polémicos de la propuesta es el que exige la derogación del artículo 8 de la Ley Bases, el cual declara a Nucleoeléctrica Argentina (NASA) como una empresa sujeta a privatización.
Strada apuntó contra una posible privatización de NASA
En los fundamentos de la ley, Strada advierte que la política de Milei «conspira contra la soberanía nacional» al intentar vender parte de NASA a inversores extranjeros, mencionando posibles intereses de empresas estadounidenses como Westinghouse.
El proyecto recuerda que incluso países como Francia han decidido reestatizar completamente sus empresas nucleares (como EDF en 2023) para garantizar la seguridad energética, lo que contradice la lógica privatizadora actual de la Argentina. “Las políticas públicas sobre la energía nuclear deben responder a las exigencias constitucionales de generar empleo e investigación científica”, concluye el documento.
