El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, usó sus redes sociales para aclarar versiones erróneas sobre el acuerdo que firmo su país con Irán y acusó al partido demócrata de difundirlas.
«¡Irán ha prometido no tener nunca armas nucleares! Además, la historia de que Estados Unidos le está pagando a Irán 300 millones de dólares es una noticia falsa, difundida por los demócratas», aseguró en un posteo de Truth Social que la Casa Blanca luego reposteó en X.
Las claves del acuerdo y el desmentido financiero de Trump
El memorándum de entendimiento establece que ambas naciones no se atacarán mutuamente e iniciarán mesas técnicas para desmantelar el programa nuclear iraní. A cambio, la República Islámica obtendrá un alivio de las sanciones económicas sobre sus ventas de petróleo en el extranjero. Así lo anunció el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif.
Tras el anuncio presidencial, los mercados reaccionaron con un alivio inmediato, registrando una caída del 4% en el precio del crudo Brent y continúa a la baja. En este marco, Trump defendió los logros de la negociación en sus redes sociales y rechazó las críticas de la oposición interna respecto a supuestas concesiones económicas a Teherán. El mandatario desmintió categóricamente cualquier transferencia de fondos públicos.
El impacto de la guerra y la crisis energética
La guerra, que estalló el 28 de febrero pasado tras un operativo militar conjunto entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, se prolongó durante 107 días de intensos combates cruzados. Uno de los puntos más críticos del conflicto fue el cierre del estrecho de Ormuz. Por esa vía marítima circula una quinta parte de la producción mundial de petróleo y gas.
Este bloqueo provocó una crisis energética global. El precio del barril de crudo Brent se disparó por encima de los 110 dólares debido a los ataques a infraestructuras clave y la alta volatilidad financiera. Además, se produjeron una serie de bloqueos por parte de ambos bandos que impidieron la circulación de los recursos.
Las negociaciones finales, que se extendieron durante 15 horas bajo la mediación internacional de Pakistán, Qatar, Arabia Saudita y Turquía, lograron destrabar el pacto luego de que se garantizara la terminación permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano, un factor esencial para el gobierno de Teherán.

