Emilia Mernes vivió uno de los días más emotivos de su carrera, pero terminó con polémica. La cantante fue declarada ciudadana ilustre de Nogoyá, la ciudad entrerriana donde nació y dio sus primeros pasos en la música, en una ceremonia que reunió a vecinos, familiares, autoridades locales y que fue aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante. Todo iba perfecto hasta que la organización tomó una decisión que nadie esperaba y que desató el escándalo.
El papelón en el homenaje de Emilia Mernes
Durante el acto, realizado en la Casa de la Cultura, Emilia no pudo contener las lágrimas. «Nogoyá es mi vida. Acá están mis recuerdos, mis amigos, mi familia, mis profesores y esos lugares que me recuerdan siempre de dónde vengo», expresó. También recordó sus comienzos en escenarios de la región y fue contundente: «Aunque mi trabajo me haya permitido conocer muchos lugares, mi favorito siempre va a ser este».
Pero cuando todo parecía encaminado hacia un cierre emotivo y con aplausos, la organización eligió musicalizar el momento con «La Original», la canción que Emilia interpreta junto a Tini Stoessel. Una decisión que, en el contexto de los rumores de pelea entre las dos artistas que circularon durante meses, fue leída como una torpeza mayúscula por varios de los presentes y por quienes seguían el evento desde afuera.

La reacción no tardó en llegar. Un periodista que cubría el acto lo puso en palabras sin anestesia: «¡Un papelón! Emilia recibió la distinción de ciudadana ilustre de la cultura de Nogoyá. Agradeció muy emocionada a la familia, amigos y entorno, pero cuando terminó el discurso le pusieron ‘La Original’, el tema que canta con Tini. Un tacto tremendo la organización del homenaje a Emilia», escribió en redes, y el posteo se viralizó de inmediato.
Más allá de la polémica, la jornada estuvo marcada por el cariño genuino de los vecinos de Nogoyá hacia una de sus hijas más famosas. Emilia se llevó el reconocimiento, las lágrimas y una promesa que dejó flotando en el aire: volver pronto para dar un show en su ciudad natal. El papelón de la organización no pudo opacar lo que fue, en el fondo, un homenaje merecido.
