El 18 de julio de 1994, un atentado terrorista contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en la Ciudad de Buenos Aires, dejó 85 personas asesinadas y más de 300 heridas, en uno de los ataques más dolorosos y devastadores de la historia argentina. A 32 años de aquel hecho, la vicepresidenta Victoria Villarruel rindió homenaje a las víctimas y sostuvo que continúa vigente el reclamo por verdad y justicia.
A través de una publicación en X, Villarruel sostuvo que aquel día «la violencia golpeó el corazón de nuestro país». Dejando «familias destruidas y una herida que todavía permanece abierta en la memoria de los argentinos». En ese sentido, remarcó que el impacto del atentado no puede reducirse únicamente a una cifra. Sino que representa historias personales y un vacío que, según expresó, todavía permanece.
Hoy rindo homenaje a las 85 víctimas fatales del atentado terrorista contra la AMIA, perpetrado el 18 de julio de 1994, uno de los ataques más dolorosos y devastadores de la historia argentina.
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 18, 2026
Aquel día la violencia golpeó el corazón de nuestro país, dejando familias destruidas… pic.twitter.com/FK9VEMyP2G
El reclamo de verdad y justicia por el atentado
La vicepresidenta señaló que recordar el ataque también implica sostener el reclamo por la verdad y la justicia. «A más de tres décadas del atentado, seguimos reclamando el pleno esclarecimiento de los hechos y el castigo a todos los responsables», afirmó esta mañana en su mensaje.
Villarruel sostuvo además que mantener viva la memoria constituye un compromiso colectivo para evitar que el olvido se imponga sobre la tragedia. «El dolor de este ataque no es una cifra abstracta. Golpeó a personas reales y dejó un vacío que todavía no se puede llenar», escribió la vicepresidenta.
La condena al terrorismo y el acompañamiento a los familiares
En otro tramo de su publicación, Villarruel afirmó que el terrorismo «es incompatible con la convivencia democrática, con la dignidad humana y con los valores que sostienen una sociedad libre». Además, sostuvo que su consecuencia únicamente deja «dolor, muerte y división».
Finalmente, la vicepresidenta expresó su acompañamiento a los familiares de las víctimas y a todas las personas que continúan esperando respuestas por el atentado. «Hoy acompaño en el recuerdo a los familiares de las víctimas y a todos aquellos que aún esperan respuestas», concluyó.
