(BUENOS AIRES).- La AFA evalúa postergar una semana el inicio del Torneo Clausura 2026 y el resto de la actividad del fútbol argentino si la Selección Argentina se consagra campeona del Mundial este domingo. La definición de la AFA está atada al resultado de la final ante España, que se disputará a las 16 en Nueva York.
El aplazamiento, de concretarse, abarcaría todos los eventos previstos para los días posteriores: la Supercopa Argentina entre Estudiantes de La Plata e Independiente Rivadavia, programada para el martes 21 de julio en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba; la totalidad de la programación del ascenso; y la primera fecha del Torneo Clausura, que debe arrancar el jueves 23.
La razón de la medida es puramente logística. El plantel dirigido por Lionel Scaloni regresaría al país recién el martes y se espera una recepción multitudinaria en distintas ciudades, lo que demandaría un importante despliegue de fuerzas de seguridad y podría interferir con la correcta organización de los partidos.
Por el momento, la AFA no oficializó ninguna modificación del calendario. En los despachos de la entidad evalúan que, en caso de un nuevo título mundial, lo más conveniente es correr toda la actividad siete días para evitar superposiciones con los festejos. El anuncio llegaría en las horas posteriores a la final, si la Albiceleste levanta la copa.
Uno de los encuentros que quedaría bajo la lupa es el debut de Boca Juniors en el Clausura, previsto para el domingo 26 de julio a las 19.30 frente a Riestra como visitante. Ese partido corresponde a la primera jornada, que inicialmente se pondría en marcha tres días antes.
Si Argentina no consigue el título, todo seguirá según lo planificado: la Supercopa se jugará el martes en Córdoba y el Clausura arrancará el jueves sin alteraciones. Los clubes, entre tanto, esperan una definición antes de cerrar sus planificaciones de viajes y concentraciones.
El destino del fútbol argentino de la próxima semana quedará sellado el domingo por la noche. Un triunfo en Estados Unidos disparará la postergación masiva; una derrota mantendrá el fixture sin cambios.
