Olvidate de las tapas tradicionales de maicena o chocolate. La propuesta que dejó en Instagram se destaca por una masa súper húmeda y aromática que combina jengibre, canela, cardamomo y clavo de olor, con el corazón de dulce de leche, una preparación bien argentina.
Ingredientes
- 1 huevo.
- 200 gr de azúcar mascabo
- C/N extra de azúcar mascabo para espolvorear.
- 1 cdta de bicarbonato de sodio.
- 1 cdta de canela.
- 1 pizca de cardamomo.
- 1 pizca de clavo de olor molido.
- 300 gr de dulce de leche repostero.
- 1 cda de extracto de malta 1 cda.
- 250 gr de harina 0000.
- 1 cdta de jengibre molido.
- 90 gr de manteca.
- 2 cdas de melaza.
- 2 cdas de miel.
Procedimiento paso a paso: De la mesada al horno
El gran truco de esta receta es que no necesitás estirar la masa con palote ni usar cortantes. Es un método exprés ideal para principiantes. En un bol, batí la manteca blanda con el azúcar mascabo, las dos cucharadas de miel y la cucharada de extracto de malta hasta lograr una pasta homogénea. Incorporá el huevo entero y seguí batiendo hasta que se una por completo, tal como lo indicó Mauricio Asta.
Aparte, tamizá todos los secos: la harina 0000, el bicarbonato de sodio, la sal y el mix aromático (canela, jengibre, cardamomo y clavo de olor). Sumá estos secos al batido y trabajá la masa con una espátula o con las manos solo hasta integrar. Tomá porciones de masa utilizando una cuchara de helado para que todas las tapitas salgan del mismo tamaño. Armá bolitas con las manos y pasalas por el azúcar mascabo extra.
Acomodá las esferas de masa en una placa con papel manteca. Es fundamental que las dejes bien separadas entre sí porque en el horno se van a expandir y achatar solas. Cocinalas en un horno precalentado a 180 °C durante exactamente 12 minutos. Dejalas enfriar antes de moverlas para que no se rompan.
Para el armado final, colocá una cantidad generosa de dulce de leche repostero (idealmente usando una manga pastelera) sobre una tapita, cubrí con otra y presioná suavemente desde el centro hacia los bordes para que el relleno quede parejo. ¡Y listo!
