(BUENOS AIRES).- “A Ronnie lo quiero mucho. Vino a PH y me encantó la onda que había, le dije: ‘Vení a trabajar’”, afirmó Andy Kusnetzoff apenas pisó suelo argentino tras el Mundial 2026. El conductor evitó subir el tono de la polémica con Ronnie Arias y se mostró dolido por las graves acusaciones de maltrato laboral que su ex compañero lanzó durante su ausencia.
El regreso de Kusnetzoff al país, tras 40 días de cobertura mundialista, lo puso cara a cara con los micrófonos en Ezeiza. “No voy a polemizar porque lo quiero, la verdad”, dijo en diálogo con PrimiciasYa, dejando en claro que prioriza el vínculo afectivo por sobre cualquier escándalo mediático.
Las duras críticas de Ronnie Arias
La tormenta se había desatado días atrás en Bondi Live, cuando Arias aseguró que su paso por Perros de la calle (Urbana Play) fue una mala experiencia. “A veces llegaba y Andy me decía: ‘Te tengo que sacar de la mesa porque tengo que poner a una mujer’. O sea, parecía que había un cupo”, denunció el periodista. También apuntó contra la dinámica de liderazgo del conductor: “Él elige a quién darle. Primero era Evelyn y, cuando se cansó de ella, me tocó a mí”.
Las acusaciones no se limitaron al ambiente de trabajo. Arias fue más allá y detalló: “No cobré los últimos cuatro meses, renuncié con un mes de anticipación y me hicieron seguir haciendo los chivos”. En ese contexto, Evelyn Botto, también señalada por Arias, terció en el conflicto con una mirada conciliadora: “Tengo la sensación de que ninguno de los dos la pasó bien y me parece que tiene que ver con que estábamos en dos timings diferentes”.
Lejos de responder con la misma moneda, Kusnetzoff reafirmó su estima por Arias. “Son muchos los que pasan por Perros de la calle y, bueno, se ve que él no se sintió así, pero yo lo quiero mucho a Ronnie. No te puedo hablar mal de Ronnie porque me parece un divino y estaba muy contento de que estuviera en el programa. Lamento cómo se sintió, pero la verdad es que no te puedo hablar mal de Ronnie”, reflexionó.
El conductor también hizo una autocrítica velada sobre la percepción de su ex compañero. “Yo traté de que esté en la foto, traté de que esté contento, como todos los que están ahí. La verdad es que me da pena tener que hacer esta nota sobre Ronnie porque, te digo, lo quiero”, insistió, visiblemente incómodo por tener que explicar un conflicto interno del equipo.
Para cerrar la charla, Kusnetzoff imaginó un desenlace privado y sin cámaras. “Si me tomo un café, dos minutos, nos pondremos al día”, propuso. Y concluyó sin margen para más réplicas: “Evidentemente no estuvo cómodo, pero bueno, eso es todo lo que tengo para decir”.
