RIVER PLATE

Ángel Correa recibió un guiño inesperado y en River crece la expectativa

 

El delantero campeón del mundo quedó afuera de la convocatoria y una frase de su compañero encendió las alarmas.

 
Ángel Correa
Ángel Correa

(BUENOS AIRES).- “Yo me llevo un gran amigo.” La frase de Fernando Gorriarán, volante de Tigres UANL, sonó a despedida y River se ilusiona con sumar a Ángel Correa en este mercado de pases. El delantero rosarino, campeón del mundo en Qatar 2022, no fue convocado para el debut ante Tijuana y su salida parece inminente.

Gorriarán contó que mantuvo una charla privada con su compañero y encendió las alarmas en México. “Es un tema muy delicado. La verdad es que quiero ser lo más cuidadoso posible con mis palabras para que no haya malentendidos ni nada por el estilo”, arrancó el uruguayo. Y reveló: “Yo tuve una charla con él. Él me explicó su situación y yo le expliqué la mía y lo que yo veía. Somos dos personas grandes”.

Aunque el volante evitó dar más detalles porque “esa charla va a quedar en privado”, el gesto fue interpretado como un adiós. La sintonía entre ambos quedó expuesta y alimentó la ilusión en Núñez por un refuerzo de jerarquía que Eduardo Coudet pidió para apuntalar el plantel.

La ausencia de Ángel Correa en los amistosos de pretemporada y en el partido oficial no es casualidad. El entrenador Guido Pizarro ya había sido contundente: “Hoy contamos con él, pero tiene una opción real y a nosotros no nos queda más que esperar”. En el Millonario hay optimismo porque el jugador ya manifestó su deseo de volver al fútbol argentino, un factor que puede ser decisivo en la recta final de la negociación.

El delantero de 30 años llegó a Tigres a principios de 2024 y se convirtió en una pieza importante del equipo regiomontano. Sin embargo, su intención de regresar al país y la presión de su entorno empujan para que la operación se concrete ahora y no dentro de un año.

El obstáculo del dinero

El principal escollo sigue siendo el monto. Tigres se mantiene firme en exigir la cláusula de rescisión de 18 millones de dólares. River, por ahora, no se estira más allá de una oferta de entre 13 y 15 millones de dólares. En el club de Núñez saben que en un año esa cláusula bajará a 10 millones, por lo que consideran que tres millones de diferencia por adelantar la llegada de Ángel Correa es un sobreprecio razonable.

Las conversaciones entre las dirigencias continúan abiertas. Aun con la negociación trabada, en el Millonario confían en que la operación se destrabará en este mismo mercado. La presión del propio Ángel Correa y la postura de su entorno inclinan la balanza a favor de River. Gorriarán lo sintetizó con emoción: “Sabemos la magnitud de lo que significa Ángel por nombre, por calidad y como persona. Yo me llevo un gran amigo; tiene una gran familia detrás que también lo acompaña”.

El próximo capítulo será el partido de Tigres frente a Tijuana, donde el campeón mundial volverá a faltar. Mientras tanto, River sigue negociando para cerrar al refuerzo más resonante del semestre y cumplir con el pedido expreso de Coudet.