(BUENOS AIRES).- "Se está negociando y él ya tomó la decisión", dijo Guido Pizarro, entrenador de Tigres. La frase expone con todas las letras el presente de Ángel Correa, el delantero que está cada vez más cerca de volver a ponerse la camiseta de River.
En los últimos días hubo una reunión en Atlanta entre directivos del Millonario y Agustín Jiménez, representante de Ángel Correa. El encuentro dejó buenas sensaciones y acercó a las partes, aunque la negociación todavía no está cerrada.
Tigres mantiene una postura inflexible: exige la cláusula de rescisión de 18 millones de dólares o no dejará salir a Correa. River, por ahora, no piensa estirarse más allá de los 13 millones que ya ofreció. La diferencia de cinco millones traba la operación, pero en Núñez confían en que el club mexicano termine cediendo.
Ángel Correa ya tiene un acuerdo de palabra con River por su salario y quedó marginado de la última lista de convocados de Tigres. El propio Pizarro reconoció que el futbolista “tomó la decisión” de marcharse, lo que refuerza la sensación de que su ciclo en el fútbol mexicano está terminando.
Un dato que juega a favor del Millonario es el cronograma de la cláusula: dentro de un año, el valor de Correa bajará a 10 millones de dólares. Por eso la dirigencia considera que los 13 millones actuales son una oferta más que suficiente y prefiere plantarse antes que pagar de más. Si no hay acuerdo ahora, la alternativa es volver a la carga en 2027.
Las amenazas a la familia Correa
Mientras se define el pase, la esposa del delantero, Sabrina Di Marzo, hizo un durísimo descargo en Instagram. “En los últimos días recibí cientos de amenazas y puteadas, no solo para nosotros sino para mis hijas también, y eso sí que tiene un límite. Es fácil humillar. Podría decir millones de cosas que prefiero callar. Pero con las niñas, no”, escribió.
Visiblemente afectada, Di Marzo agregó: “Dejen de amenazar y de insultar sin saber la historia. Todo tiene un límite: respeto por tres niñas de 10, cinco y tres años. El tiempo siempre da la razón y está en el lugar correcto”. A la par, en River esperan que Tigres ablande su postura en los próximos días y la novela termine con final feliz en este mercado de pases.
