(BUENOS AIRES).- «Se está negociando y él ya tomó la decisión», dijo Guido Pizarro, entrenador de Tigres, sobre el futuro de Ángel Correa. River aceleró las gestiones en las últimas horas con una reunión en Atlanta junto al representante del delantero, y la expectativa crece para que el campeón del mundo con la Selección Argentina se sume en este mercado de pases.
El encuentro entre dirigentes del Millonario y Agustín Jiménez, representante de Correa, se llevó a cabo en la ciudad estadounidense y dejó buenas sensaciones para acercar las posiciones. De hecho, el club de Núñez ya tiene un acuerdo con Angelito por el salario que percibirá una vez que vuelva a pisar suelo argentino, una condición que ambas partes sellaron de palabra.
La negociación con Tigres
Pese a la voluntad de Ángel Correa y a que ya no es tenido en cuenta en el equipo mexicano, Tigres mantiene una postura firme: exige 18 millones de dólares, el valor de su cláusula de rescisión. Por ahora, River no se mueve de una oferta de USD 13.000.000 y espera que el club mexicano baje sus pretensiones.
En el Monumental entienden que esos tres millones de diferencia son más que razonables porque dentro de un año la cláusula de Correa se reducirá a 10 millones de la misma moneda. La estrategia del Millonario es plantarse en los 13 millones y, si no hay acuerdo, volver a la carga en 2027, aunque en el club confían en que la operación se resolverá pronto.
En medio de las negociaciones, Sabrina Di Marzo, la esposa del futbolista, hizo un fuerte descargo en sus redes sociales por las amenazas y los insultos que recibió contra ella y sus tres hijas. “En los últimos días recibí cientos de amenazas y puteadas, no solo para nosotros sino para mis hijas también, y eso sí que tiene un límite. Es fácil humillar. Podría decir millones de cosas que prefiero callar. Pero con las niñas, no”, escribió en una historia de Instagram.
La interna familiar no frena el avance por el pase de Ángel Correa. Con el guiño del entrenador de Tigres, que ya lo dejó afuera de la lista de convocados, y el deseo explícito del delantero de ponerse la camiseta de River en el segundo semestre, el club de Núñez mantiene el optimismo. Las próximas horas serán clave para definir si la novela tiene final feliz.
