(BUENOS AIRES).- “Quiere jugar sí o sí para el conjunto de Núñez”. La frase, transmitida por una fuente cercana a Ángel Correa al periodista Fernando Esquivel, pinta de cuerpo entero la postura del delantero. A sus 31 años, el ex Atlético de Madrid empuja con fuerza para dejar Tigres UANL y sumarse a River Plate, pero el pase está lejos de concretarse.
La traba es económica y no se mueve desde hace semanas. Tigres tasó al argentino en 18 millones de dólares, el mismo valor de su cláusula de rescisión, y hasta ahora no aceptó bajar un centavo. River, según publicó Federico Knudtsen, estiró su oferta hasta los 15 millones y no piensa ir más allá, sobre todo después de haber acordado con Atlético de Madrid la compra del 50 por ciento del pase de Thiago Almada por 20 millones de dólares. La distancia entre lo que pide el club mexicano y lo que ofrece el Millonario mantiene la operación en un compás de espera que empieza a desgastar al futbolista.
Presión interna y un diálogo estancado
Correa considera que la directiva de Tigres no le dio las “facilidades” que pidió para volver al fútbol argentino y la incomodidad ya se siente en la pretemporada. “El sudamericano ha pedido formalmente que se le otorguen facilidades de salida para poder concretar su pase de regreso a Argentina con River Plate”, detalló Esquivel sobre el pedido que hizo el jugador puertas adentro. Con el entorno del atacante, en Núñez ya hay un preacuerdo salarial; lo único que falta es el entendimiento entre los clubes, justamente el eslabón más ríspido de la cadena.
Esa tensión tuvo un correlato inmediato en la cancha: el técnico Guido Pizarro no le dio minutos en los amistosos de preparación que Tigres disputó en Estados Unidos. Ángel Correa viajó con la delegación y entrena a la par de sus compañeros, pero el cuerpo técnico prefirió no arriesgarlo para blindar cualquier negociación futura. Mientras tanto, el plantel mexicano sigue firme con la tasación de 18 millones de dólares, una cifra que la tesorería de River no está dispuesta a pagar hoy.
El desembolso que River ya comprometió por Almada reduce todavía más el margen para estirar la propuesta por Correa. El Millonario acordó pagarle al Atlético de Madrid 20 millones de dólares por el 50 por ciento del pase del campeón del mundo, y si bien la dirigencia sueña con sumar a los dos, los números obligan a ser quirúrgicos. El atacante rosarino, que llegó a México en 2025 por 8 millones de euros y tiene contrato hasta 2030, observa cómo el mercado avanza lento justo cuando él más quiere acelerar.
Se espera que en los próximos días River acerque una nueva oferta formal a las oficinas de Tigres para intentar destrabar los bonos y darle un cierre a la novela. Hasta entonces, Ángel Correa seguirá entrenando a la espera de una definición que, por ahora, no llega.
