(BUENOS AIRES).- “Yo me llevo un gran amigo”, dijo Fernando Gorriarán, volante de Tigres, en una frase que sonó a despedida. Ángel Correa está cada vez más cerca de transformarse en el refuerzo estelar que espera River, en medio de una negociación con el conjunto mexicano que todavía no logra destrabarse.
Gorriarán fue el último en levantar la voz sobre la situación de Ángel Correa, que ya se ausentó en los amistosos de pretemporada y no fue convocado por Guido Pizarro para el debut de este viernes en el Torneo Apertura de la Liga MX frente a Tijuana. “Es un tema muy delicado. La verdad es que quiero ser lo más cuidadoso posible con mis palabras para que no haya malentendidos ni nada por el estilo. Yo tuve una charla con él…”, arrancó el uruguayo.
El volante no dio detalles de aquella conversación, pero dejó en claro que Ángel Correa le manifestó lo mismo que ya expresó puertas adentro del club: que quiere ser vendido. “Él me explicó su situación y yo le expliqué la mía y lo que yo veía. Somos dos personas grandes; esa charla va a quedar en privado”, contó Gorriarán. Y agregó: “Sabemos la magnitud de lo que significa Ángel por nombre, por calidad y como persona. Yo me llevo un gran amigo; tiene una gran familia detrás que también lo acompaña. Como dices tú, son decisiones que a veces la vida o el fútbol te hacen tomar. Quizás en su momento él saldrá a dar sus explicaciones”.
El campeón del mundo con la Selección Argentina ve con buenos ojos volver al fútbol argentino y Eduardo Coudet lo quiere a toda costa para cambiarle el ritmo al ataque. El técnico de River ya recibió varias señales positivas: el delantero no jugó los primeros amistosos de Tigres y ahora tampoco estará en la primera fecha de la liga mexicana, lo que mete presión sobre la dirigencia felina.
La traba central es económica. La oferta de River que encabeza Stefano Di Carlo ronda los 13 y 15 millones de dólares, pero Tigres se mantiene firme en su postura: exige los 18 millones de la cláusula de rescisión o no habrá venta. En Núñez consideran que esos tres millones de diferencia son más que suficientes, sobre todo porque en un año la cláusula del jugador bajará a 10 millones.
“Hoy contamos con él, pero tiene una opción real y a nosotros no nos queda más que esperar”, había declarado días atrás el entrenador Guido Pizarro, confirmando la chance concreta de salida. En River son optimistas y confían en que la presión del futbolista destrabará la operación antes del cierre del mercado de pases.
El equipo de Coudet viajará este jueves a Salta para debutar el viernes a las 21:45 frente a Aldosivi por la Copa Argentina. La dirigencia del Millonario espera que, para entonces, Ángel Correa ya esté un paso más adentro que afuera.
