(BUENOS AIRES).- Lionel Scaloni se apoya en la vieja máxima de que equipo que gana no se toca y perfila a la Selección Argentina con el mismo once que remontó ante Egipto para los cuartos de final del Mundial 2026 frente a Suiza. La Albiceleste busca mantener la base que le dio la clasificación después de un partido que arrancó cuesta arriba en los octavos de final de la cita máxima.
El probable equipo que pondría Scaloni es el que terminó consiguiendo el pase a los cuartos de final: Emiliano Martínez en el arco; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico en la defensa; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en el mediocampo; y Lionel Messi junto a Julián Álvarez en la delantera. La formación se repite sin cambios respecto del equipo que selló la clasificación ante los africanos.
Argentina viene de dar vuelta un 0-2 parcial en un cruce que parecía liquidado. Cristian Romero descontó y encendió la mecha de la remontada, Messi igualó el encuentro con su jerarquía habitual y Enzo Fernández convirtió el gol definitivo para sellar el 3-2 que metió a la Albiceleste entre los ocho mejores del Mundial 2026. Esa reacción es el principal argumento del cuerpo técnico para no meter mano en la formación de cara al choque con los suizos.
Scaloni prioriza la confianza en sus futbolistas y no haría modificaciones drásticas para el cruce ante Suiza. En el entorno de la Selección entienden que el grupo respondió en el momento más caliente y que tocar demasiado la estructura podría alterar un funcionamiento que, más allá de las críticas externas por el rendimiento, mostró carácter. Puertas adentro consideran que el equipo exhibió personalidad en un momento límite, uno de los sellos distintivos del ciclo del entrenador campeón del mundo.
El rival de turno llega después de eliminar a Colombia en la definición por penales y representa una prueba exigente para el campeón defensor. Suiza ya dio el golpe desde los doce pasos en octavos y buscará incomodar a una Argentina que sabe que, en esta altura del Mundial 2026, cada error se paga caro y cada desconcentración defensiva puede dejarla afuera sin margen de reacción.
Una defensa que preocupa y un equipo que sabe sufrir
Más allá de la confianza en los nombres, el cuerpo técnico trabaja para corregir los detalles defensivos que generaron preocupación en los últimos encuentros. La zaga volvió a quedar expuesta en varios pasajes del partido ante Egipto y Scaloni quiere ajustar esas piezas sin alterar la identidad de un equipo que hizo de la resiliencia su bandera. La capacidad de levantarse cuando el partido parece perdido —algo que la Selección volvió a ratificar en octavos— es la certeza que empuja al técnico a repetir los nombres.
La idea del entrenador es clara: sostener una estructura que conoce, respaldar a sus referentes y ajustar lo necesario sin perder la identidad. Con ese libreto, Argentina se prepara para seguir soñando con defender la corona mundial en un Mundial 2026 que entra en su etapa de definiciones.
