(BUENOS AIRES).- La Selección Argentina clasificó a los octavos de final del Mundial 2026 con una ajustada victoria frente a Cabo Verde, pero la actualización del ranking FIFA le negó la vuelta a la cima. “El equipo de Lionel Scaloni no logró recuperar el primer puesto del ranking FIFA”, indicó el análisis de la clasificación global tras el encuentro del 3 de julio.
El seleccionado albiceleste se mantiene en el puesto 2 del escalafón que encabezan Brasil, Bélgica y Francia. La victoria conseguida en tiempo suplementario no modificó la ponderación estadística del conjunto, que llegó a liderar la tabla en ciclos anteriores pero hoy resigna terreno porque “la actualización más reciente mantiene a otros seleccionados por encima en la clasificación global”.
El partido ante Cabo Verde, que además marcó el partido número 100 de Lionel Scaloni como director técnico, mostró pasajes de dominio y desconexiones defensivas que los sistemas de puntuación FIFA penalizan. La necesidad del alargue y las dudas en el control del mediocampo impactaron en la valoración global: “el rendimiento ante Cabo Verde dejó dudas en el análisis general, algo que impacta directamente en la valoración global de los equipos dentro del sistema de puntuación FIFA”.
El análisis más reciente subraya la consistencia de otros candidatos en el Mundial 2026. “Francia aparece como una de las selecciones más consistentes del torneo, mientras que España también sostiene un nivel competitivo alto”, lo que complica cualquier intento argentino por recuperar el liderazgo inmediato. El equipo de Scaloni alterna tramos de jerarquía con baches que le impiden sumar los puntos necesarios para escalar posiciones.
Aunque el ranking no define el destino en la Copa del Mundo, el dato opera como un llamado de atención. No haber escalado a la cima refleja que el nivel exhibido hasta ahora no alcanza para dominar las estadísticas globales, un síntoma que el cuerpo técnico conoce y busca corregir de cara a los cruces eliminatorios.
Con Lionel Messi como referencia futbolística y emocional, la Scaloneta encara los octavos de final con la obligación de elevar la regularidad. El propio Scaloni trabaja en ajustar detalles para recuperar solidez en un Mundial 2026 que muestra una competencia muy pareja entre las principales selecciones del planeta.
El desafío inmediato es doble: seguir avanzando en el torneo y recuperar la solidez colectiva que permitió al seleccionado argentino ocupar la cima del fútbol mundial en otras épocas. El margen de mejora es amplio y el tiempo, en un certamen de eliminación directa, empieza a escasear.
