(BUENOS AIRES).- «Estamos buscando un delantero». Rodolfo Arruabarrena puso en palabras la urgencia de Boca tras la derrota por 3 a 0 ante Deportivo Riestra en Bajo Flores y confirmó que el club ya trabaja con Juan Román Riquelme para incorporar un centrodelantero.
La goleada en el Bajo Flores expuso la falta de peso ofensivo del equipo. Boca tuvo la pelota pero no encontró profundidad ni capacidad para lastimar, mientras Riestra aprovechó cada error defensivo y convirtió tres goles en el primer tiempo. La imagen preocupante que dejó el partido aceleró las gestiones que el cuerpo técnico ya venía analizando.
El entrenador reconoció que la lesión de Adam Bareiro modificó los planes. La ausencia de una referencia clara en ataque volvió a aparecer como un tema pendiente y el Vasco entiende que un nuevo nueve puede aportar soluciones. Sin embargo, aclaró que la búsqueda del delantero no responde únicamente al resultado frente a Riestra, sino a una planificación que ya estaba en marcha. La goleada, de todas formas, reforzó la idea de que el equipo necesita una alternativa más para competir en los partidos importantes.
Mientras prepara el duelo del jueves ante O’Higgins en Chile, el técnico sabe que no hay margen para demoras. Riquelme y el área deportiva analizan las opciones del mercado para sumar un atacante que aporte soluciones inmediatas. La prioridad es encontrar un jugador que pueda adaptarse rápido a la exigencia del club y dar respuestas concretas en los metros finales.
El perfil del nueve que busca Boca
Las características del refuerzo están definidas. El objetivo será encontrar un jugador con presencia dentro del área, capacidad para asociarse con los extremos y mediocampistas, y características que permitan que Boca no dependa solamente de centros o acciones individuales para generar peligro. La intención es sumar variantes ofensivas y ganar peso específico en ataque.
La búsqueda también se relaciona con la necesidad de aumentar la competencia interna. En un plantel con objetivos importantes, el cuerpo técnico pretende contar con alternativas para distintos tipos de partidos y evitar quedar condicionado cuando alguna pieza clave no está disponible, como ocurrió con la ausencia de Bareiro.
Arruabarrena también sabe que Boca tiene desafíos inmediatos y que el mercado no espera. Mientras el equipo intenta recuperarse del golpe y cambiar la imagen en Chile, la dirigencia trabaja en las posibilidades que ofrece el mercado para cumplir con el pedido del entrenador.
La derrota ante Riestra encendió todas las alarmas, pero también dejó una conclusión clara para la dirigencia: Boca necesita mejorar su funcionamiento colectivo y sumar herramientas ofensivas. El Xeneize irá por un delantero y la señal de Arruabarrena ya fue concreta.
