(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena definió un equipo con clara vocación ofensiva para su debut oficial en Boca Juniors: el partido de Copa Argentina 2026 ante Sarmiento de Junín. El Vasco quiere empezar su ciclo cambiando la imagen de un equipo que arrastra un primer semestre irregular, y la apuesta es ambiciosa.
En el ensayo de esta semana, el entrenador paró a Leandro Brey; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco en la última línea; Santiago Ascacibar, Milton Delgado y Alan Velasco en el mediocampo; Tomás Aranda como enlace; y Miguel Merentiel con Leonel Flores en ataque. La estructura busca atacar de manera constante y presionar alto al rival.
La elección de los nombres en el mediocampo sugiere un equilibrio en el que la creación de juego pesa más que la contención. La inclusión de Velasco y Aranda apunta a generar volumen de ataque y a alimentar a los dos puntas, una idea que Arruabarrena ya dejó clara desde su regreso al banco xeneize.
La apuesta del técnico deja entrever la intención de imponer una identidad de protagonismo y agresividad ofensiva desde el primer minuto de su nuevo ciclo en el club. Arruabarrena no quiere dejar nada librado al azar y por eso se inclinó por un esquema que prioriza el ataque y la generación de situaciones de gol.
El cruce frente a Sarmiento abre el segundo semestre, justo en un momento en el que el Xeneize necesita dar vuelta la página de un primer tramo que dejó más dudas que certezas. El partido será fundamental para ganar confianza y encarar con optimismo las competencias que tiene por delante.
Boca viene de un semestre con altibajos y necesita respuestas rápidas. La decisión de Arruabarrena de inclinarse por un planteo ambicioso también busca reconectar al equipo con su identidad histórica y con el hincha.
El equipo todavía está en etapa de prueba, pero la idea del Vasco es firme: ir al frente ante Sarmiento y marcar el rumbo de una nueva etapa en Boca, con volumen ofensivo, movilidad y presencia constante en el área rival.
