(BUENOS AIRES).- “El Xeneize incorporó a ambos futbolistas como apuestas fuertes para el segundo semestre”. La frase refleja la apuesta de Boca Juniors, que acelera la puesta a punto de sus dos refuerzos colombianos, Sebastián Villa y Álvaro Montero, de cara al debut en la Copa Sudamericana 2026 ante O’Higgins. El cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena confía en tenerlos a disposición para ese partido.
Ni Villa ni Montero estuvieron disponibles en el último compromiso por Copa Argentina. Los futbolistas no completaron a tiempo todos los trámites administrativos necesarios ni sumaron la cantidad de entrenamientos exigida por el cuerpo técnico. “La razón principal tiene que ver con cuestiones administrativas y de adaptación: los futbolistas no completaron a tiempo todos los trámites necesarios ni sumaron suficientes entrenamientos con el plantel”, explicaron desde el club.
Arruabarrena mantiene sin embargo la expectativa de contar con ambos para el estreno internacional. La intención del entrenador es que se integren rápido a la estructura del equipo, sobre todo Montero, que asoma como candidato a quedarse con la titularidad en el arco tras la baja por lesión de Agustín Marchesín. “Montero arriba para adueñarse del arco en un momento clave”, indicaron, y su reciente convocatoria al Mundial con Colombia respalda la confianza del cuerpo técnico en darle esa responsabilidad.
Villa regresa al club tras su paso por el fútbol europeo y su reciente etapa en el fútbol argentino. Su velocidad y desequilibrio en ataque son atributos que el equipo precisó en varios tramos de la temporada para romper defensas cerradas. Arruabarrena valora esa capacidad de desborde como una herramienta ofensiva que puede cambiar la dinámica de los partidos desde el arranque mismo del torneo continental.
Un dato adicional alimenta la ilusión en el mundo Boca: Villa y Montero ya se conocen muy bien y fueron campeones juntos en Colombia. Esa sociedad previa podría facilitar la conexión dentro del campo de juego y acelerar la adaptación de ambos al once inicial que imagina el Vasco. “Ese antecedente genera ilusión en el cuerpo técnico, que espera que esa sociedad pueda trasladarse al rendimiento del equipo”.
Los refuerzos y el objetivo internacional
La Copa Sudamericana aparece como uno de los grandes objetivos del semestre para un Boca que busca reafirmar su proyecto futbolístico tras los cambios en el plantel. Montero tuvo un rendimiento sólido durante su etapa en Vélez, con continuidad y confianza que ahora se propone trasladar al arco xeneize. El club lo buscó para cubrir con urgencia un puesto que quedó vacante, y el entrenador analiza darle la titularidad desde el debut internacional.
Villa, por su parte, ya conoce la presión de vestir la camiseta de Boca y regresa con la intención de retomar protagonismo en el fútbol argentino. La combinación de ambos refuerzos promete darle al equipo un salto de jerarquía en un certamen donde la experiencia y la calidad individual suelen marcar diferencias.
El club acelera los últimos trámites administrativos para que ambos estén habilitados a tiempo y el cuerpo técnico resolverá la inclusión desde el arranque en la previa del viaje. La expectativa en La Bombonera es alta: Boca prepara el estreno internacional con la ilusión de que sus dos apuestas colombianas puedan escribir juntos un nuevo capítulo con la camiseta azul y oro.
