(BUENOS AIRES).- “Hay que bancarla, no queda otra”, expresó Leonardo Astrada al referirse al presente de River después de la caída ante Gimnasia, que significó la tercera derrota consecutiva para el equipo de Núñez.
La derrota frente a Gimnasia dejó una imagen preocupante para los hinchas, con un equipo que volvió a tener problemas para generar juego, convertir goles y sostener regularidad durante los partidos. La falta de contundencia ofensiva y algunas dudas en el rendimiento colectivo son los principales puntos que generan preocupación entre los simpatizantes, y la seguidilla negativa aumentó la presión sobre Eduardo “Chacho” Coudet y su plantel.
Astrada, histórico mediocampista y exentrenador del club, habló sobre el momento futbolístico y pidió paciencia para atravesar una etapa compleja. “Hay que bancarla, no queda otra”, insistió el exvolante, una voz autorizada dentro del mundo River por su pasado como jugador y capitán.
Para Astrada, los momentos difíciles forman parte de la competencia y la respuesta debe aparecer desde el trabajo. El exvolante consideró que el equipo debe mantenerse unido y afrontar las críticas mientras busca recuperar su mejor versión.
El exjugador apuntó además a la necesidad de acompañar al equipo en este proceso. Desde su experiencia, entiende que los ciclos futbolísticos atraviesan altibajos y que el respaldo interno resulta clave para encontrar soluciones en una etapa en la que los cuestionamientos aparecen con fuerza.
A su vez, el historial de River en las últimas temporadas le da peso a las palabras de Astrada. El club viene de consagrarse campeón de la Liga Profesional 2023 y de la Supercopa Argentina a principios de 2024, pero en el arranque del actual semestre no logró sostener ese nivel. Las tres caídas al hilo encendieron las alarmas en Núñez y pusieron al plantel en el centro de las críticas.
La falta de gol es uno de los síntomas más visibles. En los últimos tres partidos, el Millonario apenas convirtió una vez y mostró dificultades para romper líneas defensivas que antes resolvía con juego asociado y laterales proyectados. Esa sequía ofensiva expuso también a la defensa, que recibió goles en todas las presentaciones recientes y perdió la solidez que la caracterizaba.
Mientras tanto, el cuerpo técnico continúa trabajando para revertir la situación y encontrar una identidad futbolística más clara. El Millonario acumula tres derrotas consecutivas y todavía no logra el funcionamiento esperado, pero la dirigencia y el entrenador mantienen el foco en la recuperación.
El calendario inmediato de River no da respiro. En los próximos días deberá afrontar compromisos decisivos tanto en el plano local como en la Copa Libertadores, el gran objetivo del semestre. La exigencia de un club acostumbrado a pelear en todos los frentes obliga a una reacción urgente.
Con objetivos importantes por delante, el equipo deberá corregir errores y volver a competir con la intensidad que históricamente se le exige. La frase de Astrada refleja la postura de sostener la calma en medio de la tormenta mientras el club intenta salir del mal momento y reencontrarse con su mejor versión.
