(BUENOS AIRES).- “No aceptamos la oferta de 100 millones de euros, ni aceptaremos una de 150 ni una de 200”, disparó esta tarde Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, al fijar la postura inamovible del club sobre el futuro de Julián Álvarez. La entidad rojiblanca rechazó de manera tajante cualquier negociación, incluida una propuesta de 200 millones, y le comunicó al Barcelona y al entorno del delantero que la respuesta es “infinita”.
La decisión se conoció a menos de 48 horas de que Julián Álvarez dispute la final del Mundial 2026 con la selección. Gil Marín, en un video difundido por el club, fue lapidario con el presidente culé, Joan Laporta, que había reconocido el interés y aclarado que la oferta no era ilimitada. “Él sabe perfectamente que Julián no va a jugar en el Barcelona la próxima temporada, pero le gusta mantener ese juego con aficionados, y lo peor, con el mismo Julián”, sentenció.
El delantero nacido en Calchín había encendido la mecha el 23 de junio, cuando tras un partido del Mundial contra Austria afirmó que “lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”. Esa declaración provocó que tanto el Barcelona como el Real Madrid —que también arrimó 150 millones de euros— activaran gestiones formales. Sin embargo, la directiva colchonera jamás se movió de su posición.
La negativa no responde sólo a las cifras, sino a un proyecto deportivo. Gil Marín definió a Julián Álvarez como “el delantero centro perfecto para el Atlético de Madrid” y remarcó que “no tengo ninguna duda de que el Atlético es el lugar en el mundo para Julián”. El atacante tiene contrato hasta el 30 de junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, blindaje que el club madrileño considera innegociable.
El desenlace con el Mundial en el horizonte
El presidente Enrique Cerezo reforzó el mensaje con la misma contundencia. “Laporta sabe muy bien dónde va a jugar Julián Álvarez el año que viene”, sostuvo, y relativizó el pedido de salida del cordobés: “En esta vida todos nos equivocamos, es jugador del Atlético de Madrid, en esta vida casi todo tiene solución”. A su vez, Gil Marín apuntó contra el entorno del futbolista: “Julián ha estado mal asesorado desde que terminó la temporada”.
Mientras el ruido del mercado no cesa, Julián Álvarez se enfoca en el partido más importante de su carrera: Argentina se medirá con España en el MetLife Stadium. El delantero llegó al torneo con algunas molestias físicas, pero fue determinante en los cuartos de final al marcar un golazo en la prórroga ante Suiza. Con 49 goles y 17 asistencias en 106 partidos desde su arribo en agosto de 2024, el Colchonero lo considera una pieza irremplazable.
La firmeza del Atlético se da en una ventana de transferencias en la que ya incorporó al danés Morten Hjulmand y al español Alejandro Grimaldo, tras las salidas de Antoine Griezmann y Clement Lenglet. La dirigencia dejó claro que el debate está cerrado y que Julián Álvarez seguirá vistiendo la rojiblanca. “Es jugador del Atlético de Madrid y va a ser jugador del Atlético de Madrid”, zanjó Cerezo.
