RIVER PLATE

Liquidó a los colgados de River con una frase letal: «No hay ninguna salvación»

 

El periodista eligió el lado más incómodo del debate riverplatense

 
La banda del container
La banda del container

(BUENOS AIRES).- «No hay ninguna salvación en el container», disparó el periodista Maxi Benozzi en Space Monumental, y la frase incendió al Mundo River en cuestión de minutos. El comunicador se metió de lleno en el debate más caliente del club y eligió el lado más incómodo: bancar la decisión de la dirigencia de apartar a los futbolistas que hoy entrenan separados del plantel principal.

Su argumento fue durísimo y apuntó directo a los protagonistas. «Esos jugadores fueron parte del problema y llevaron a River a esta situación», sentenció Benozzi, en referencia al grupo que quedó al margen del equipo de Eduardo Coudet. La postura choca de frente con la de otros colegas que en los últimos días salieron a cuestionar la medida por el costado humano y económico.

La banda del container y el grupo marginado

El grupo en cuestión ya tiene nombre propio entre los hinchas. Los futbolistas marginados entrenan en el predio en obra sobre la avenida Cantilo, donde se improvisaron trailers como vestuarios, y cuando se filtraron las fotos de los jugadores dentro de un container la imagen recorrió las redes. Desde entonces quedaron bautizados como «la banda del container», una etiqueta que resume el momento más raro que se recuerde en Núñez.

La lista incluye pesos pesados. Están Germán Pezzella, Maxi Salas, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Giuliano Galoppo y Fabricio Bustos, a los que se sumaron en los últimos días los mundialistas Matías Galarza Fonda, Kendry Páez y Kevin Castaño, además del uruguayo Matías Viña. Entre todos, el club invirtió una cifra que supera los 41 millones de dólares solo en concepto de pases, sin contar salarios ni primas.

La decisión dirigencial y el ruido interno

La decisión de marginarlos la tomaron el presidente Stéfano Di Carlo y el director deportivo Pablo Longoria, con el argumento de que habían rendido por debajo de lo esperado. La medida generó un ruido enorme puertas adentro: varios jugadores del plantel principal fueron hasta el predio a visitar a sus excompañeros y hasta trascendió un pedido para que Pezzella fuera reincorporado, que habría sido rechazado. El propio Coudet tomó distancia y dejó entrever que la determinación corrió por cuenta de los dirigentes.

Salidas en marcha y la grieta en los hinchas

Mientras el debate arde en los micrófonos, el club trabaja contrarreloj para desarmar el grupo antes de que cierre el libro de pases. Alex Woiski ya rescindió su contrato y dejó Cantilo, Maxi Salas negocia su préstamo a Independiente Rivadavia y el Chelsea cortó la cesión de Kendry Páez para buscarle destino en Europa. La postura de Benozzi, en ese contexto, marca la grieta que atraviesa hoy a los hinchas: para unos, la dirigencia se sacó de encima un problema; para otros, tiró a la basura una fortuna en futbolistas que todavía podían servir.