(BUENOS AIRES).- Barcelona pidió un crédito de 210 millones de euros para financiar el fichaje de Julián Álvarez y otras dos incorporaciones de cara a la temporada 2026-27. El delantero de la Selección Argentina, que ya manifestó su sueño de vestir la camiseta blaugrana, se convirtió en la obsesión del club catalán en este mercado de pases.
El préstamo que solicitó la institución también contempla las llegadas de Karim Adeyemi y Joao Cancelo, aunque la mayor parte de ese dinero está reservada para sacar a Julián Álvarez del Atlético de Madrid. La postura del conjunto colchonero es firme: espera alrededor de 150 millones de euros limpios y al contado para desprenderse de una de sus máximas figuras.
Barcelona ya había lanzado una oferta de 100 millones de euros por el atacante, que fue rechazada de inmediato. Con el nuevo financiamiento, la dirigencia busca acercarse a la cifra que exige Atlético de Madrid para sentarse a negociar formalmente el traspaso del argentino.
Julián Álvarez acumula 49 goles y 18 asistencias en 106 partidos oficiales con la camiseta del conjunto madrileño, donde no logró sumar títulos en sus dos primeras temporadas. Su rendimiento individual, sin embargo, lo consolidó como uno de los delanteros más cotizados de LaLiga y como titular indiscutido en el esquema de Diego Simeone.
El propio jugador reveló durante la disputa del Mundial 2026 que su deseo es jugar en Barcelona, declaraciones que generaron ruido en España pero que terminaron por destrabar la posibilidad de una negociación entre ambos clubes. El cuadro catalán interpretó ese mensaje como una señal inequívoca para avanzar en la operación.
La incorporación de Julián Álvarez es la apuesta fuerte de Barcelona para romper el mercado y potenciar su delantera en la próxima campaña. El esfuerzo económico que está dispuesto a hacer el club lo ubica al borde de una de las transferencias más ambiciosas de su historia reciente, en un contexto en el que pocas instituciones europeas pueden moverse con tanta agresividad financiera.
La decisión de endeudarse por más de 200 millones de euros refleja hasta qué punto el nombre del delantero argentino se transformó en la prioridad absoluta de la dirigencia blaugrana. La negociación todavía es compleja y depende de la postura innegociable del Atlético de Madrid, que ya rechazó una primera propuesta formal. El crédito solicitado por Barcelona le da al club margen para elevar la oferta y acercarse a los 150 millones de euros que pretende la institución madrileña por el pase del campeón del mundo.
El atacante, entretanto, sigue enfocado en el Mundial 2026 con la Selección Argentina mientras su futuro se define del otro lado del Atlántico. En sus dos temporadas en Atlético de Madrid disputó 106 compromisos oficiales, con un promedio de casi un gol cada dos partidos, números que respaldan el interés de Barcelona en convertirlo en la cara visible del nuevo proyecto deportivo que arranca en la 2026-27.
