(BUENOS AIRES).- “Evidentemente sí, pero me voy adaptando a lo que se puede”, dijo Benjamín Vicuña al ser consultado sobre el futuro incierto de Mauro Icardi y cómo esa indefinición condiciona la vida de sus hijos con la China Suárez.
Benjamín Vicuña todavía no sabe dónde vivirán los chicos. La salida de Icardi del Galatasaray dejó abierta la incógnita sobre su próximo destino, una decisión que define en qué país o ciudad se instalará la familia. Vicuña admitió su inquietud por esa indefinición, aunque aclaró que va adaptándose a lo que se puede.
El actor habló con Intrusos y respondió con cautela, sin intención de polemizar. “Evidentemente sí, pero me voy adaptando a lo que se puede”, expresó, y enseguida marcó un límite: “No voy a hablar porque no tengo mucha información y es algo privado”. Benjamín Vicuña evitó así profundizar en la situación del delantero y tomó distancia de las versiones periodísticas que rodean a la pareja.
Sin embargo, puso el foco en la organización familiar y en la necesidad de mantener una buena comunicación con Eugenia “la China” Suárez, madre de sus hijos. “Es la vida. Siempre hay que organizarse”, señaló al ser consultado sobre cómo afrontan los cambios que pueden surgir por cuestiones laborales o personales.
“El diálogo con la madre de mis hijos debe existir siempre por los chicos, es necesario y fundamental”, aseguró Benjamín Vicuña. La frase refuerza una postura que el actor sostiene desde hace tiempo: priorizar a los menores por encima de cualquier diferencia y apostar al diálogo como herramienta indispensable para ordenar la vida familiar.
La incertidumbre por el nuevo club
El futuro profesional de Mauro Icardi sigue sin definirse tras su salida del Galatasaray. El futbolista todavía no anunció en qué liga continuará su carrera, y esa decisión impacta de lleno en la organización cotidiana de la China Suárez y sus hijos. No está claro todavía en qué país o en qué ciudad podrían instalarse, una variable que mantiene en vilo los arreglos de convivencia y traslado de los chicos.
Por ahora, Benjamín Vicuña elige mantenerse al margen de las especulaciones y apuesta a la organización y al diálogo para transitar la incertidumbre. La definición del nuevo club de Icardi, que sigue demorada, será determinante para saber dónde vivirán los menores y cómo se rearmará la rutina familiar. Mientras ese anuncio llega, el actor insiste en que la comunicación con la madre de sus hijos “debe existir siempre” y se declara dispuesto a adaptarse a lo que venga.
