(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca Juniors decidió retirarse de la negociación por David Romero luego de que Tigre fijara un precio de 12 millones de dólares para vender al delantero. La cifra fue considerada inalcanzable en el club y cambió todos los planes del Xeneize, que había puesto al atacante de 23 años como una de las prioridades para reforzar el ataque.
Tigre prioriza una transferencia al fútbol europeo y espera concretar una venta con clubes como Sevilla o Parma, que también siguen de cerca al delantero argentino. Esa expectativa de colocar a Romero en el exterior infló considerablemente su cotización y volvió inalcanzable el pase para el club de la Ribera.
En las conversaciones, el Consejo de Fútbol analizó incluir futbolistas como parte de pago para reducir el desembolso. Sin embargo, la posibilidad perdió fuerza cuando el Matador dejó en claro que su intención principal era realizar una venta millonaria al exterior.
Romero, de 23 años, atraviesa el mejor momento de su carrera. Su rendimiento despertó el interés de varios equipos y elevó su cotización en el mercado, un factor que Boca intentó aprovechar en su momento pero que terminó siendo la principal barrera para avanzar. El delantero se perfila para continuar su carrera fuera del fútbol argentino si se concreta alguna de las ofertas europeas.
Las alternativas que maneja Boca en el ataque
Con la negociación descartada, el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena y la dirigencia aceleraron la búsqueda de otros delanteros. Entre los nombres que aparecen en carpeta figuran Luciano Gondou, actualmente en el CSKA de Moscú, además de Lucas Passerini y Nicolás "Uvita" Fernández.
El objetivo es incorporar un atacante que pueda competir de inmediato por un lugar en el equipo titular, sobre todo ante las bajas y los problemas físicos que afectaron al plantel en las últimas semanas. La intención es avanzar rápido por un nuevo nombre antes del cierre del mercado de pases para satisfacer uno de los principales pedidos del Vasco Arruabarrena.
En Boca ya dieron vuelta la página. La dirigencia considera que pagar 12 millones de dólares por el delantero excede los parámetros económicos del club y prefiere destinar esos recursos a otras operaciones antes del cierre del libro de pases. Ahora todas las miradas apuntan a los próximos movimientos del Xeneize en un mercado que entra en su recta final.
