(BUENOS AIRES).- “Siento a River como familia mía y siempre que hablé con gente del club, jugadores o exjugadores, está ese cariño. Amo a la Argentina y siempre voy a desearle lo mejor”.
La frase la pronunció Yassine Bono, el arquero de la selección de Marruecos, en plena competencia del Mundial 2026, y reavivó la ilusión de River de sumarlo como refuerzo.
El futbolista profundizó en el lazo afectivo que lo une al club de Núñez. Aseguró que siente a la institución como su familia y destacó el cariño que recibe de jugadores y exjugadores cada vez que habla con ellos. Su admiración por el Millonario no es nueva: en varias ocasiones previas había manifestado su simpatía y en esta oportunidad volvió a dejar en claro que el vínculo trasciende lo profesional. “Siento a River como familia mía”, repitió, y sumó que ama a la Argentina.
Pese a la ilusión, Bono puso paños fríos a la posibilidad de una transferencia. “Es algo que no depende de mí porque al final yo tengo un contrato con otro club. River está funcionando muy bien”, explicó. Dejó en claro que cualquier negociación tendría que alinear condiciones contractuales y deportivas, y valoró el presente del equipo de Núñez sin necesidad de condicionarlo a un solo nombre.
Sin embargo, dejó la puerta entreabierta con otra declaración que corrió de inmediato entre los hinchas: “Si en algún momento se puede dar estaría bien, y sino seguiré siendo un hincha más”, añadió. La frase alimentó la fantasía de una afición que desde hace tiempo imagina al marroquí defendiendo el arco del Monumental.
Las palabras del guardameta tienen un peso especial por su trayectoria. Bono fue una de las figuras del Mundial de Qatar 2022, con actuaciones memorables que llevaron a Marruecos a semifinales de manera histórica. Su personalidad, su capacidad para responder bajo presión y su experiencia en partidos de máxima exigencia lo convierten en un nombre que encaja en las aspiraciones de cualquier club grande del mundo.
En River, sus declaraciones se recibieron con una sonrisa. El arco del Monumental es un puesto que siempre genera debate y la mera posibilidad de contar con un arquero de ese nivel reavivó un anhelo latente. Aunque hoy el Millonario concentra sus energías en los objetivos del semestre y Bono sigue su carrera en otro club, la conexión afectiva quedó expuesta: el marroquí ya sabe que en Núñez lo sienten como uno más de la familia, y los hinchas no pierden la esperanza de que algún día los caminos se crucen dentro de una cancha.
