(BUENOS AIRES).- “casi los echan de la sala”, dijo Martín Candalaft sobre el choque del martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, en el que Fernando Burlando y Francisco Oneto estuvieron a punto de irse a las piñas. El cruce obligó al tribunal a disponer un cuarto intermedio.
“Fue una discusión acalorada”, reconoció Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, al salir de la audiencia en los tribunales de San Isidro. El defensor admitió que la situación se descontroló a partir de un malentendido con el letrado de Leopoldo Luque, el neurocirujano imputado en la causa.
Según explicó, todo comenzó cuando Oneto lo acusó de amenazar a un testigo. “No sé qué habré dicho… Todo empezó porque Francisco dijo que yo había amenazado al testigo…”, contó Fernando Burlando. Y enseguida aclaró: “La amenaza es a tu defendido”.
El diálogo pasó a los gritos en segundos. Oneto le espetó: “¡Dejá de gritar!”, y Burlando le replicó: “A vos te gritan en todos lados. Hasta en tu casa te gritan”. Oneto le respondió: “¿Y vos sabés lo que pasa en tu casa? ¡Irrespetuoso! ¡Que me lo diga afuera!”. Burlando recogió el guante: “No, este está mal de la cabeza. ¡Vamos afuera! ¡Dale!”.
Fue entonces cuando los presentes en la sala intervinieron para separarlos. Las agresiones verbales no cesaron ni siquiera durante el forcejeo: Fernando Burlando le dijo “sos un gil, bobo”, y Oneto le devolvió “andá al Bailando, payaso de mierda”.
Francisco Oneto es un abogado con exposición mediática que ya defendió a Máximo Thomsen, uno de los condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell. Su nombre volvió a los tribunales ahora como representante de Luque, uno de los ocho profesionales de la salud que enfrentan el juicio por la muerte del Diez.
El altercado entre los letrados expuso la tensión que se vive en las audiencias. La requisitoria del cuarto intermedio mostró el grado de descontrol que alcanzó la situación: según afirmó Candalaft, “casi los echan de la sala”, y varios testigos presenciales confirmaron que Burlando y Oneto tuvieron que ser sujetados para evitar que la discusión pasara a mayores.
Una vez fuera del tribunal, Fernando Burlando buscó bajarle los decibeles a la pelea. “La pasión también está… Fue algo menor”, expresó, en un intento por restarle dramatismo a un episodio que dejó en evidencia el clima hostil que rodea al proceso judicial por la muerte de Maradona.
