(BUENOS AIRES).- “Gordo, si a mí me pasa algo, rehacé tu vida. No te quedes solo. Te conozco”, le pidió Silvia Liceaga a Carlos Monti en el Sanatorio La Trinidad, antes de morir de leucemia. A casi tres años de aquella charla, el periodista de 68 años abrió su corazón y contó cómo empezó a cumplir ese último deseo junto a la periodista Andrea Bisso.
“Me cuesta hablar de Silvia. Hace tres años que se fue y todavía me cuesta. Lo hablé con la psicóloga y son muchos años, recuerdos, vivencias… Cuando le diagnostican leucemia fue un antes y después porque nos cambió todo”, reveló Monti, conductor de la TV Pública, en una entrevista con Karina Iavícoli. El comunicador recordó que la enfermedad atravesó a toda la familia y marcó un quiebre definitivo.
“No quiero victimizarme. La enfermedad de Silvia la vivimos y sufrimos todos. Los chicos, mis suegros y yo. Fue un antes y después. Estando enferma, en La Trinidad, Silvia me dijo: ‘Gordo, si a mí me pasa algo, rehacé tu vida. No te quedes solo. Te conozco’”, compartió Carlos Monti. Esa frase se convirtió en una guía para los meses más oscuros.
La ausencia se le hizo concreta en la rutina diaria. “Es difícil entrar a tu casa, meter la llave, abrir la puerta, cerrarla y no escuchar nada. Hay dos momentos del día que para mi son duros. Uno cuando llego a casa y otro cuando me voy a acostar. El que pasó por una situación como la mía sabe de qué estoy hablando”, describió Monti, visiblemente emocionado.
Cumplir la promesa
Con el tiempo y después de un largo duelo, Carlos Monti decidió escuchar el pedido de Silvia. A principios de este año empezó a circular su acercamiento a Andrea Bisso, su colega de toda la vida, y finalmente lo blanqueó. “Y con Andrea nos estamos conociendo”, afirmó Monti, que ya había sido vinculado sentimentalmente con ella desde julio de 2024. El conductor aclaró que el romance arrancó hacía poco, bastante después de lo que se había inventado en los medios.
Para Monti, volver a apostar al amor no fue un simple gesto. Explicó que rehacer su vida significa estar con alguien con quien realmente tenga ganas de estar, disfrutar del momento con esa persona y abrirse, y dejó en claro que las condiciones estaban dadas para empezar una nueva etapa sin renegar del pasado.
El recuerdo de Silvia, de todos modos, nunca se apagó. Carlos Monti contó que lo último que su esposa dijo fue “cuídenlo a Carlos” y describió esos instantes como momentos bastante críticos. Hoy, a poco de cumplirse tres años de su muerte, su marido camina ese camino que ella le marcó —y que él elige seguir al lado de Andrea Bisso.
