Sincero, directo y sin tapujos. De esta manera es como se mostró Nicolás Magaldi en Bondi Live, el canal de streaming donde expuso sus sentimientos y se refirió a lo que tuvo que vivir junto a su esposa Betiana en medio de la búsqueda de su segunda hija.
“Hemos pasado por una etapa muy, muy dura, pero toda esta etapa que a mí me pasó, hicimos un tratamiento, diez tratamientos de fertilidad in vitro. Ahora vamos a hacer un pódcast de eso que se llama Fue increíble vivirlo. Ver a mi mujer extremadamente triste, casi al borde de una depresión. Verme a mí trabajando al aire, a veces no estando con ella en los momentos donde yo tenía que estar», expuso.
«Una sola vez en mi vida, y me emociona, me fui del aire. Yo estaba haciendo Epa!, que ella a mí me veía feliz haciendo el programa y yo estaba hecho mier…. Yo me fui de ahí y, y me fui al lugar donde hacíamos el tratamiento, a la clínica, y me dio una noticia de mier… Perdimos embarazos, nos tocaban todas las probabilidades más chot… del mundo, con un deseo tan grande de volver a ser papás. Pero vos no te hacés una idea por las cosas que he pasado», reveló.
Inmediatamente, Nicolás Magaldi dio más detalles del difícil momento que atravesaron. “Vas a un lugar a sacar tu muestra de esperma y tenés que salir con un tarrito y decir acá está, y con tu cara de piedra y tenés que salir con humor, ¿me entendés? Sacarla con humor, porque si no te hacés mierda. Decís: ‘Loco, ¿en qué estoy fallando?’ Empezás a tocar tus hombrías y pasa algo. Y no, después te das cuenta que estaba todo bien. Cuando arrancó todo este desenlace, yo me había entrenado para una carrera que se llama El Cruce, que es una carrera en la Patagonia muy famosa de trail. Son 90 kilómetros en tres días, que vos dormís en carpa. Yo me había entrenado, había corrido más de 800 kilómetros en el año», contó.
«Fue una locura. Y cuando nos fuimos para Bariloche, mi mujer estaba embarazada de nuestro segundo… antes del tratamiento, ¿no? El desenlace fue que de Neuquén a Bariloche, es decir, el viaje dura cinco horas en camioneta, yo lo hice en casi tres a fondo, perdón que lo diga así, pero porque mi mujer se estaba desangrando. Tuvimos un embarazo ectópico. Tuvimos una operación de urgencia, imaginate, de pensar un nombre de una hija en ese momento a la nada misma y yo al otro día tener que correr. Mi mujer salió de la cirugía bien», dijo con alivio.
«Fue la primera vez que yo lloré. Yo no había llorado nunca. Sentía que se me moría mi mujer. Sacaron un montón de litros de sangre, casi se me desangró. Nada, ahí está. Es una leona total. Betiana ya tuvo un accidente, casi pierde la vida. Pasó eso también. Una genia admirable. Siempre digo que es un homenaje a la humildad. Es una resiliente total. A mi mujer, después de que nos enteramos que estuvimos embarazados, yo le dije que estuve muy triste. Y fue la primera vez en mi vida que pude decir que estaba triste. Yo nunca estoy triste. Y… aprendí un montón de cosas. Hablo de esto y me emociona», finalizó.

