(BUENOS AIRES).- River Plate busca rescindir el préstamo de Matías Viña antes de tiempo para liberar un cupo en el plantel. El defensor uruguayo ya entrena apartado del grupo y su ciclo en Núñez está cerca de terminar. La decisión responde a la planificación deportiva del cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet.
El lateral izquierdo dejó de ser considerado por el entrenador hace algunas semanas. Desde entonces, trabaja de manera diferenciada junto a otros jugadores que tampoco están en los planes inmediatos del cuerpo técnico. La intención es encontrar una salida que beneficie a todas las partes.
La llegada de Viña había generado expectativa. Arribó con experiencia internacional y con un importante recorrido en clubes de Europa, además de haber sido una pieza habitual en la selección de Uruguay. Sin embargo, su paso por River no logró consolidarse de la manera esperada: las cuestiones físicas y la competencia interna por el puesto le impidieron adueñarse de la posición.
Con la renovación de objetivos para el segundo semestre, Coudet empezó a definir qué futbolistas tendrán protagonismo y cuáles deberán buscar nuevos destinos. En ese análisis, Viña quedó relegado. El defensor tiene contrato a préstamo, por lo que River deberá negociar las condiciones de una rescisión anticipada con el club dueño de su pase.
La dirigencia busca resolver la situación sin generar conflictos y permitir que el jugador pueda continuar su carrera en otro destino. Coudet ya manifestó la necesidad de sumar variantes en algunos sectores del campo, especialmente en la defensa. Por eso, la salida de algunos futbolistas que no serán tenidos en cuenta puede ser clave para avanzar en nuevas negociaciones.
La posible rescisión forma parte de una serie de movimientos que el Millonario analiza durante este mercado de pases. El club busca equilibrar el plantel, reducir la cantidad de futbolistas y liberar lugares para nuevas incorporaciones. También hay otras situaciones similares de jugadores que entrenan apartados, mientras se define el futuro de nombres importantes del plantel.
Un ciclo que no terminó como esperaba
Viña había generado expectativa en Núñez por su experiencia internacional y su recorrido en la selección uruguaya. Sin embargo, diferentes factores hicieron que no pudiera convertirse en una pieza fija del equipo. La competencia interna por el puesto y las cuestiones físicas jugaron en contra del lateral, que nunca terminó de asentarse.
Con Coudet al mando, el cuerpo técnico trazó una línea clara entre los futbolistas que serán parte del proyecto y los que no. Viña quedó del segundo lado. El mercado recién comienza a moverse con fuerza y el Millonario ya muestra sus cartas: salidas, renovaciones y refuerzos marcarán una etapa clave para el equipo.
Por ahora, Matías Viña continúa entrenándose separado mientras las partes avanzan para encontrar una solución. Todo indica que su ciclo en River está cerca de llegar a su final, a pesar de que todavía restaba tiempo para cumplir su préstamo.
