(BUENOS AIRES).- Los referentes de River le pidieron a Eduardo Coudet que reincorpore a Germán Pezzella y el entrenador bajó el pulgar. La decisión es definitiva: el defensor campeón del mundo no volverá a trabajar con el plantel profesional y continuará entrenándose de manera diferenciada, según confirmó la dirigencia del Millonario.
El pedido interno surgió después de la derrota frente a Barracas Central y el flojo arranque del semestre. "Algunos referentes del plantel habían planteado la posibilidad de que Pezzella volviera a trabajar junto al grupo principal", explicaron desde el club. La intención era recuperar experiencia y liderazgo en un equipo que quedó golpeado por los últimos resultados.
Sin embargo, la dirigencia y el cuerpo técnico que encabeza Coudet sostuvieron que el apartamiento de Pezzella forma parte de un proyecto deportivo más amplio y que no correspondía dar marcha atrás por una situación puntual. "Desde la dirigencia entendieron que la decisión de apartarlo formaba parte de un proyecto deportivo más amplio", señalaron. La decisión de depurar el plantel fue comunicada antes del inicio de la pretemporada y se mantiene firme.
Pezzella no es el único futbolista que trabaja al margen. En la misma situación están Fabricio Bustos, Maximiliano Salas y Giuliano Galoppo, entre otros. "La dirigencia busca reducir el plantel y darle espacio a nuevas incorporaciones", indicaron fuentes oficiales del club de Núñez.
El defensor había vuelto a River con la ilusión de ser referente, pero las lesiones y la falta de continuidad le impidieron alcanzar el nivel esperado. Su contrato sigue vigente, aunque el club ya le comunicó que no será tenido en cuenta y trabaja para encontrar una solución que permita cerrar su ciclo. Coudet y la dirigencia mantienen una postura alineada: la depuración del plantel es una de las grandes decisiones de esta nueva etapa y no habrá excepciones, ni siquiera para un campeón del mundo.
Coudet trabaja solamente con los jugadores que considera parte de su proyecto. Puertas adentro transmitió confianza en revertir la situación, aunque sabe que el margen de error es mínimo tras el mal inicio. La caída ante Barracas Central expuso las limitaciones de un equipo en formación y aceleró algunos planteos internos, pero no torció el rumbo de la planificación deportiva.
La dirigencia apunta a reducir el plantel y abrir espacio para nuevas incorporaciones. Por eso, mientras se define el mercado de pases, las negociaciones por los futbolistas apartados continuarán. Pezzella, Bustos, Salas y Galoppo siguen fuera de la estructura principal a la espera de definiciones.
Ahora, el futuro de Pezzella depende de las alternativas que surjan en las próximas semanas. River ya le comunicó que no habrá reincorporación y que deberá buscar una salida o esperar hasta una nueva etapa. El ciclo del defensor en el club, por el momento, está cerrado.
