(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet prepara el terreno ante un escenario complejo. El entrenador de River ya tiene en carpeta a Benjamín Domínguez, delantero argentino del Bologna, como alternativa si fracasan las gestiones por Thiago Almada, el gran sueño del mercado de pases.
La incorporación de Almada no resulta sencilla por las condiciones económicas y las negociaciones que rodean su futuro. Por eso, en Núñez trazaron un camino alternativo para no depender de una sola gestión y cumplir con el pedido del cuerpo técnico.
Benjamín Domínguez, la alternativa
El atacante reúne características que seducen al cuerpo técnico: velocidad, capacidad de desequilibrio y adaptación para jugar por las bandas o como mediapunta. Domínguez ya había sido observado por distintos equipos argentinos antes de emigrar al fútbol europeo y ahora vuelve a aparecer en el radar de River.
La intención de la dirigencia no es reemplazar a Almada desde lo futbolístico, sino encontrar un jugador que cumpla una función similar: aportar creatividad, velocidad y soluciones en los últimos metros. Coudet considera que necesita sumar desequilibrio y presencia cerca del área rival. El entrenador ya había explicado que pretende darle mayor peso al ataque de River y sumar futbolistas capaces de asumir responsabilidades en partidos importantes.
Antes de apuntar a Domínguez, River también había evaluado otros nombres como Gianluca Prestianni para reforzar la zona de creación. El mercado obligó al Millonario a moverse con cautela y a preparar alternativas para no depender de una sola negociación.
El Chacho ya logró algunos refuerzos significativos, pero todavía necesita piezas para la forma definitiva del equipo. La combinación que busca la dirigencia incluye talento joven con proyección y futbolistas que puedan rendir de inmediato, con capacidad para adaptarse rápido a la exigencia de la camiseta de River.
Domínguez, de 21 años, surgió en Gimnasia y Esgrima La Plata y tuvo un paso destacado antes de dar el salto al Bologna. Su juventud y proyección son dos de los factores que llaman la atención en Núñez, donde consideran que su perfil encaja con la idea del cuerpo técnico: velocidad para estirar defensas, gambeta en espacios reducidos y polivalencia para moverse en distintos frentes del ataque.
Mientras las negociaciones por Almada siguen sin definirse, el cuerpo técnico ya diseña un plan alternativo para que River no pierda creatividad ni desequilibrio en su ofensiva. Benjamín Domínguez es la carta que asoma como revulsivo ante un mercado que le exige al club moverse con precisión y sin margen de error.
