(BUENOS AIRES).- La decisión ya está tomada en Núñez: Valentín Lucero no será apurado para dar el salto a Primera, y esa postura puso a Eduardo Coudet en modo urgente para sumar un lateral izquierdo. Con la salida de Matías Viña, el entrenador de River Plate le transmitió a la dirigencia la necesidad de incorporar un defensor con rodaje para que Marcos Acuña no sea la única ficha fija en ese sector durante la segunda mitad del año.
El cuerpo técnico fue claro con el pibe de la cantera. Consideran que todavía no está preparado para la máxima exigencia y no quieren exponerlo antes de tiempo a una competencia que no perdona. “En Núñez consideran que Valentín Lucero todavía no está preparado para dar el salto definitivo a Primera División y no quieren acelerar los tiempos de un futbolista que recién comienza su camino en el plantel profesional”, explicaron desde el entorno del club. Así, la búsqueda de un refuerzo se profundizó en las últimas horas.
Coudet quiere un marcador de punta que le dé descanso a Acuña sin resignar protagonismo ofensivo. El Huevo es el titular indiscutido, pero el DT pretende tener variantes con recorrido, capacidad para proyectarse y que entiendan el juego de ataque que pregona. La carpeta ya tiene dos nombres fuertes: Francisco Ortega y Julián Aude.
Ortega, surgido de Vélez y actualmente en Olympiakos de Grecia, es el que más seduce al cuerpo técnico por su experiencia internacional y su perfil ofensivo. Sin embargo, la negociación no será sencilla. El club griego quiere recuperar buena parte de la inversión que hizo al comprarlo, y Vélez conserva un porcentaje de plusvalía sobre una futura venta, lo que puede encarecer todavía más la operación.
La alternativa es Aude, que juega en Los Angeles Galaxy de la MLS tras formarse en Lanús. Es más joven, tiene proyección y una negociación más accesible desde lo económico. Aparece como una opción para resolver el puesto sin la complejidad financiera que presenta el pase de Ortega, aunque con menos recorrido en la alta competencia.
El pedido desesperado de Coudet no es casual. Sabe que una baja importante como la de Viña no puede taparse solo con un juvenil que aún debe cumplir etapas. Por eso quiere un nombre que llegue para competir de inmediato y que se ajuste a la idea de laterales profundos que tanto usa en su esquema. La intención es que el refuerzo llegue cuanto antes para empezar a trabajar bajo sus órdenes.
Mientras la dirigencia avanza en las charlas por Ortega y Aude, Valentín Lucero continuará entrenándose con la Primera y esperando su momento sin la presión de tener que resolver ya. La puerta no está cerrada, pero en River tienen claro que la prioridad es traer experiencia para cubrir el hueco que dejó Viña. La definición quedará entre el griego y el de la MLS, y Coudet ya avisó que no quiere seguir estirando la espera.
