(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet espera por la llegada de Ángel Correa, su gran obsesión para reforzar el ataque, mientras en Núñez ya preparan un plan alternativo por si no logran concretar la incorporación de Thiago Almada. El entrenador busca un jugador desequilibrante que le dé jerarquía a la zona ofensiva del Millonario.
Correa, actualmente en Tigres de México, es el nombre que más seduce al cuerpo técnico. Su experiencia internacional, el recorrido con la Selección Argentina y la capacidad para ocupar distintas posiciones en el frente de ataque lo convierten, para Coudet, en una pieza fundamental del nuevo River.
Sin embargo, la negociación no es sencilla. La dirigencia debe resolver distintos aspectos económicos para avanzar por el delantero, y en el club mexicano también analizan la situación del futbolista. Por eso, en Núñez no quieren depender de una sola carta.
El plan alternativo por Almada
Almada aparece como otra de las alternativas soñadas por Coudet. Su jerarquía y talento individual encajan con el perfil ofensivo que pretende el técnico, pero la gestión para traerlo se complicó y obligó a mirar otras opciones.
El plan B que ya evalúa River apunta a un mediapunta o extremo con capacidad de desequilibrio y buen manejo de pelota. La idea es sumar variantes que le permitan al equipo no depender exclusivamente de sus delanteros y resolver partidos cerrados.
Coudet dejó en claro que quiere un River protagonista, con intensidad y mayor peso ofensivo. Para lograrlo considera indispensable contar con futbolistas de jerarquía que eleven la competencia interna y aporten soluciones de calidad en los metros finales.
La secretaría técnica mantiene abiertas varias carpetas y sigue trabajando para cerrar al menos un refuerzo de renombre. El técnico ya lo había manifestado: pretende que el equipo tenga más variantes ofensivas y pueda competir por todos los frentes con un plantel más completo. Por eso, la dirigencia acompaña la búsqueda y mantiene en paralelo las gestiones por Correa y Almada.
Tras haber sumado nombres de experiencia en las primeras semanas del mercado, el objetivo ahora está puesto exclusivamente en reforzar el ataque con una figura que pueda convertirse en protagonista. Correa sigue siendo el principal deseo del cuerpo técnico, aunque en el Monumental saben que la definición de ambas negociaciones no se estirará indefinidamente.
Las próximas semanas serán determinantes. En Núñez confían en darle a Coudet las herramientas que reclama para terminar de conformar un River más completo, con variantes ofensivas y capacidad de desequilibrio para afrontar la segunda mitad del año.
