(BUENOS AIRES).- “La dirigencia busca darle herramientas al entrenador para construir un equipo más competitivo”. La frase resume el momento de River en un mercado de pases que se volvió central tras un arranque de semestre con derrotas que encendieron la preocupación en Núñez. Eduardo Coudet ya fue claro: considera que el plantel necesita sumar entre tres y cuatro jugadores más en distintas posiciones.
La búsqueda de incorporaciones se aceleró después de un inicio complicado que dejó al descubierto falencias en el equipo. El técnico pidió refuerzos en varias zonas y el club entiende que necesita sumar jerarquía para competir mejor en una temporada donde los resultados son una obligación. La dirigencia tomó nota y trabaja en alternativas concretas para darle al entrenador las variantes que reclama.
El sueño de repatriar a Franco Mastantuono mantiene ilusionados a los hinchas, pero su regreso desde el Real Madrid no resulta sencillo. El club español evalúa una cesión para que el juvenil tenga más minutos, aunque su futuro apunta a continuar en Europa, con varios equipos interesados. Por eso, en River saben que deben moverse con cautela y no depender de una sola negociación para no quedar condicionados.
Mientras la posibilidad de Mastantuono sigue latente, la dirigencia mantiene abiertas otras alternativas y sigue de cerca a futbolistas que puedan adaptarse a las necesidades del entrenador. La idea es no casarse con una sola gestión y tener diferentes caminos para reforzar un mediocampo donde Coudet considera que todavía faltan opciones. El volante que sigue en carpeta aparece como una alternativa importante dentro de un mercado donde cada decisión puede ser determinante.
Coudet fue claro en su diagnóstico sobre los juveniles del club: son importantes, pero necesitan un proceso y no deben cargar con toda la responsabilidad en un momento de tanta exigencia. El cuerpo técnico entiende que elevar la competencia interna es clave para construir un equipo más competitivo y evitar que las dificultades actuales se profundicen.
La llegada de refuerzos también apunta a eso: darle al plantel la profundidad necesaria para afrontar los desafíos que vienen. River cuenta con futbolistas de jerarquía, pero el entrenador insiste en que las variantes son indispensables cuando los partidos se suceden y la presión aumenta.
Por ahora, River transita dos caminos en simultáneo. Por un lado, espera una oportunidad para concretar el regreso de Mastantuono, que sería un golpe de efecto y una noticia que ilusiona a todo Núñez. Por el otro, avanza por jugadores que puedan llegar para solucionar necesidades inmediatas y darle respuestas rápidas a Coudet. El armado del nuevo equipo todavía está en plena construcción y la dirigencia busca cumplir con cada uno de los pedidos del entrenador antes de que el mercado se cierre.
La urgencia la marcan los resultados recientes y la necesidad de corregir el rumbo. Coudet espera que los refuerzos lleguen pronto para empezar a trabajar con el plantel completo, mientras la dirigencia acelera gestiones para no perder terreno en un semestre que ya mostró señales de alerta. La pretemporada y los primeros partidos dejaron en claro que el margen de error es mínimo, y River no quiere ceder más puntos.
