(BUENOS AIRES).- La mira del Benfica sobre el delantero Joaquín Freitas encendió la preocupación de Eduardo Coudet, que busca consolidar su proyecto en River sin perder a las promesas de la cantera. Aunque no existen ofertas formales ni negociaciones avanzadas, el interés del club portugués alcanza a una de las joyas que el Chacho potenció en Primera y que hoy considera una pieza con margen de evolución.
Freitas, surgido de las inferiores de River, comenzó a ganar protagonismo durante el ciclo de Coudet. El delantero aprovechó cada oportunidad que le dio el entrenador y sumó minutos importantes, algo que aumentó su valor dentro del plantel. Su crecimiento no pasó desapercibido y en Núñez saben que el buen rendimiento de sus juveniles suele despertar rápidamente la atención del fútbol europeo.
El interés del Benfica todavía se encuentra en una etapa inicial. No hubo contactos oficiales que permitan hablar de una salida inmediata, pero la dirigencia de River está atenta porque conoce la fuerte tradición del conjunto portugués en detectar talentos jóvenes y luego potenciarlos en Europa. Una buena aparición en Primera puede acelerar cualquier operación internacional.
Para Coudet, mantener a los futbolistas surgidos de la cantera es una parte central del proyecto. El entrenador entiende que River necesita una mezcla entre experiencia y jugadores que conozcan la identidad del club, capaces de aportar energía, velocidad y sentido de pertenencia. En ese sentido, "Coudet considera fundamental contar con jugadores que conozcan la identidad de River y puedan adaptarse a la exigencia del club". Por eso, la posibilidad de perder a una promesa en pleno proceso de reconstrucción no le resulta un escenario deseable.
River protege a Freitas con un contrato vigente y una cláusula de rescisión elevada, la misma herramienta que utilizó en otros casos para blindar a sus juveniles. La intención del club es que los jóvenes tengan continuidad, se desarrollen y le den un beneficio deportivo antes de una eventual transferencia.
El contexto le agrega peso a la situación. El equipo todavía intenta recuperarse del golpe sufrido ante Aldosivi por la Copa Argentina y Coudet reconoció que necesita tiempo de trabajo y completar algunas posiciones. Perder en este momento a un futbolista joven que ya se ganó un lugar en la consideración del cuerpo técnico obligaría a rearmar una pieza que el entrenador quiere consolidar.
En los últimos mercados, River tuvo varios casos de juveniles que fueron vendidos al exterior después de destacarse rápidamente. Por eso, cada vez que aparece un club europeo interesado, la dirigencia analiza cuidadosamente el escenario. Ahora, el desafío para el Chacho es doble: mejorar los resultados inmediatos y, al mismo tiempo, sostener a las promesas que pueden convertirse en figuras del futuro.
Benfica ya puso los ojos sobre Freitas, y aunque en River mantienen la calma, todos saben que el rendimiento del delantero seguirá bajo observación. Coudet toma nota: cuidar a sus talentos será tan importante como encontrar los refuerzos que necesita.
