(BUENOS AIRES).- “Necesitamos tiempo de trabajo y cerrar las cosas lo antes posible”, largó Eduardo Coudet tras la eliminación de River Plate por 3-1 contra Aldosivi en la Copa Argentina. El Chacho pidió paciencia, reconoció que el plantel todavía atraviesa una etapa de construcción y apretó a la dirigencia para acelerar las incorporaciones que le faltan.
“Estamos buscando completarnos, generando competencia en todas las posiciones. Hablamos anteriormente de que todavía no lo hemos podido lograr, también necesitamos tiempo de trabajo”, explicó el entrenador en conferencia de prensa. Coudet dejó en claro que el equipo está lejos de la versión que imagina y que la falta de variantes influye en el rendimiento de un grupo que arrancó con un golpe inesperado.
El técnico viene de encajar una derrota que encendió las alarmas en Núñez. River quedó afuera de la Copa Argentina en una instancia temprana y mostró una imagen opuesta a la expectativa que había generado durante la pretemporada. Coudet fue autocrítico y señaló que el plantel debe hacerse responsable por lo exhibido en cancha.
“A medida que van llegando los jugadores tienen que adaptarse”, apuntó, en referencia a los refuerzos que se sumaron en este mercado y todavía necesitan rodaje. Uno de los casos más representativos es el regreso de Rafael Santos Borré, que volvió como una de las grandes apuestas pero aún debe recuperar ritmo futbolístico después de un período sin continuidad. Lo mismo corre para otras incorporaciones que reforzaron distintas líneas.
El colombiano no es el único que precisa minutos. Coudet insiste en que la competencia interna es la base para sostener la intensidad que pretende a lo largo de los 90 minutos, un rasgo que el equipo no logró plasmar frente a Aldosivi. La eliminación temprana expuso desajustes colectivos y también individuales, con jugadores que todavía buscan su mejor versión dentro de una estructura nueva.
El mensaje a la dirigencia
“Tenemos que tratar de poder cerrar muchas cosas lo antes posible”, afirmó Coudet. La frase no solo remarcó la urgencia deportiva: también funcionó como un pedido explícito hacia la dirigencia para terminar de definir las altas que restan y darle al entrenador un plantel con mayor solidez para afrontar el semestre. El DT pretende un equipo intenso, con presión alta y variantes ofensivas, y considera que sin competencia interna ese plan se diluye.
La combinación de la eliminación copera y un once que aún busca su forma definitiva metió presión en el Monumental. Con el mercado todavía abierto, Coudet apuesta a que las nuevas piezas lleguen rápido para corregir los desajustes y elevar el nivel de un equipo que necesita dar respuestas inmediatas.
El Chacho sabe que el margen es corto y que la exigencia del club obliga a acertar sin demasiado tiempo de prueba. Mientras la dirigencia avanza en las negociaciones pendientes, el plantel entrena con la mira puesta en el próximo compromiso, consciente de que después del golpe ante Aldosivi ya no admiten más tropiezos.
