(BUENOS AIRES).- Mientras la atención del fútbol argentino estuvo puesta en la Selección y en la definición del Mundial 2026, Eduardo Coudet y la dirigencia de River Plate trabajaron puertas adentro en una fuerte reestructuración del plantel. En silencio y con una triple competencia en el horizonte, el entrenador aprovechó cada día del receso para darle forma a un equipo que busca cambiar la imagen que dejó la derrota en la final del Torneo Apertura.
El Millonario vuelve a la actividad después de casi dos meses sin partidos oficiales y lo hará ante Aldosivi por la Copa Argentina, en Salta. Ese encuentro marcará el inicio de una nueva etapa, en la que el cuerpo técnico pretende que las decisiones tomadas empiecen a verse reflejadas dentro de la cancha.
El presidente Stéfano Di Carlo ya había anticipado que podían producirse alrededor de 15 salidas, y el mercado comenzó a confirmar varios movimientos. Uno de los que más impacto generó en Núñez fue la despedida de Franco Armani. El arquero cerró una etapa histórica después de ocho años y se marchó como uno de los grandes ídolos de la institución, con títulos inolvidables como la Copa Libertadores 2018. Junto a él, también dejaron el club futbolistas de peso como Paulo Díaz y Maximiliano Meza.
A su vez, el cuerpo técnico tomó una decisión drástica con varios nombres que no entran en los planes. Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Maxi Salas, Giuliano Galoppo, Ian Subiabre y Santiago Lencina quedaron entrenándose apartados mientras definen su futuro. En paralelo, la dirigencia trabaja para interrumpir anticipadamente los préstamos de Matías Viña y Kendry Páez, quienes no lograron consolidarse. También está en análisis la continuidad de Kevin Castaño, que regresó de disputar el Mundial con Colombia.
Las caras nuevas
Para suplir las numerosas bajas, Coudet pidió jerarquía y experiencia. Entre las incorporaciones destacadas aparecen Rafael Santos Borré, que regresó para reforzar el ataque, y los volantes Mauro Arambarri y Giovanni González. La búsqueda de variantes en el lateral izquierdo también se mantiene abierta, con Francisco Ortega y Julián Aude en carpeta.
La idea del cuerpo técnico es construir un equipo más intenso, con mayor dinámica y variantes. Coudet pretende un plantel amplio para afrontar con garantías la exigencia de un semestre en el que River tendrá participación en Copa Argentina, torneo local y competencias internacionales. Las eliminaciones de varias piezas importantes abren la puerta a una nueva etapa, con jugadores que deberán asumir protagonismo inmediato.
Con el Mundial llegando a su definición, River ya hizo el movimiento fuera del campo. El desafío para Coudet ahora será demostrar que el recambio de nombres es también un salto de calidad en el juego desde el mismo debut copero.
