(BUENOS AIRES).- Cuti Romero encendió la alarma en la Selección Argentina: se tocó el isquiotibial izquierdo tras el segundo gol en la por los octavos del Mundial, y su gesto instaló de inmediato la sospecha de una posible lesión muscular a días de los cuartos de final.
El defensor central completó los 90 minutos sin pedir el cambio, pero el movimiento no pasó inadvertido. Poco después, un video del vestuario mostró al plantel festejando al ritmo de la canción de la cuarta estrella: Messi aplaudía desde un costado, pero Cuti no saltó ni se sumó. Esa inmovilidad se leyó como una señal de que la molestia era más que una contractura.
Un panelista del programa fue directo sobre sus chances: «Es muy difícil que Romero llegue al menos pleno al partido. Si llega, llega con un desgarro que lo va a caretear porque es un cuarto de final del Mundial». La frase puso en palabras una preocupación que corrió rápido entre los analistas.
El propio conductor, Flavio Azzaro, sumó la incertidumbre desde adentro: «Me preocupa mucho qué tiene el Cuti Romero. Después le voy a preguntar a Renzo si tiene algo de información».
Hasta ahora, el cuerpo técnico no difundió un parte médico oficial, ni hubo imágenes del defensor en trabajos de recuperación. Una baja o una participación condicionada obligaría a a tocar la zaga central en la instancia más exigente del torneo: Romero es titular indiscutido y su ausencia cambiaría el esquema defensivo. Las próximas horas serán decisivas para saber si llega al duelo que define el pase a semifinales.
