(BUENOS AIRES).- “Para mí el partido de mañana es el último, lo tomo así y voy a dejar todo para que no lo sea”, dijo Rodrigo De Paul en la antesala de un nuevo compromiso de la Selección Argentina. La frase, cargada de dramatismo, expone la mentalidad con la que el mediocampista y el plantel conducido por Lionel Scaloni encaran cada presentación con la camiseta albiceleste.
“Hay que vaciarse siempre”, resumió De Paul. Y enseguida completó: “Vestir la camiseta de la Selección Argentina es lo máximo y hay que vaciarse sean 10 o 90 minutos”. El volante remarcó que no existen matices cuando se trata de representar al país y que cada minuto en cancha debe jugarse como si fuera el último.
La declaración del mediocampista refuerza un concepto instalado en el grupo desde el inicio del ciclo de Lionel Scaloni. Bajo su conducción, la Selección consolidó un estilo basado en la intensidad, la cohesión y la mentalidad competitiva, rasgos que el propio De Paul personifica dentro del campo.
De Paul se transformó en un jugador fundamental por su despliegue, su capacidad de presión y su rol táctico en el mediocampo. Esa entrega, que el cuerpo técnico valora en los partidos de máxima exigencia, se trasladó también a sus definiciones públicas, donde rara vez elude el compromiso de poner el cuerpo en cada pelota.
Las palabras del mediocampista calaron hondo porque llegaron en una semana de concentración para la Selección, en la antesala de un encuentro que el plantel vive con la intensidad de una final. “Para mí el partido de mañana es el último, lo tomo así”, insistió De Paul, en una definición que deja ver el ADN de un equipo acostumbrado a jugar con la presión de no tener margen de error.
La mentalidad que transmite De Paul es una de las bases del conjunto que conquistó la última Copa del Mundo y que ahora apunta al Mundial 2026. El mediocampista, una de las piezas clave del ciclo de Scaloni, suele ser la voz que encarna ese compromiso total en cada declaración pública. Su presencia en el mediocampo es sinónimo de intensidad y entrega sin reservas, algo que el entrenador valora especialmente para sostener la exigencia competitiva del grupo.
La frase resume un ciclo que llevó a la Argentina a lo más alto y que ahora busca revalidar en la cita máxima del fútbol. El plantel sabe que defender el título en el Mundial 2026 exigirá repetir esa misma convicción, la de jugar cada encuentro como si fuera el último.
Nota del editor: las fuentes disponibles no precisan el rival ni la fecha exacta del partido al que se refirió De Paul. El periodista no pudo constatar de manera independiente que se tratara de un duelo ante Cabo Verde.
