(BUENOS AIRES).- “Sí, es verdad pero soy de otro palo y no quiero quilombos”, afirmó Franco Deambrosi y confirmó así el romance con la China Suárez. El piloto de automovilismo salió a hablar este domingo para bajarle el tono al escándalo que lo envolvió en los últimos días.
El nombre de Deambrosi había surgido hace unos días, después de que Yanina Latorre publicara una foto suya en pleno fuego cruzado con Mauro Icardi. Esa imagen desató las versiones sobre un vínculo entre la China Suárez y Franco Deambrosi y metió al corredor en el centro de la polémica mediática.
Este domingo, Deambrosi rompió el silencio en diálogo con la periodista Paula Varela de Intrusos (América TV). “Me estaban volviendo loco por todos lados”, se sinceró. Sobre cuándo fue el acercamiento, evitó dar definiciones: “La gente acomoda los tiempos como quiere y a su conveniencia parece. Prefiero no dar detalles porque diga lo que que te diga van a tomarlo para cualquier lado”. Después aclaró: “En mi vida tuve una relación”, sin necesidad de etiquetarla.
La panelista Marcela Baños aportó la pieza que faltaba para entender el origen del encuentro. “Cuando grabaron en El Barro llamaron a pilotos reales de autos y ahí ellos se conocen”, contó. La producción había convocado a corredores para darle realismo a la ficción, y ese fue, según esa versión, el punto de partida entre la China Suárez y Franco Deambrosi.
Antes de la entrevista, el piloto ya había enviado un mensaje en redes sociales sin nombrar a la actriz. “No todo lo que se dice es cierto. Pero tampoco todo merece ser aclarado”, escribió. Y agregó: “Hay conexiones que no necesitan títulos, fotos ni confirmaciones para existir, y eso solo nosotros lo sabemos”. En esa misma comunicación puntualizó: “Siempre tuve un perfil más bajo y bastante reservado con mi vida personal”.
Deambrosi también reflexionó sobre el impacto que le generó la exposición repentina. “En estos días estuve recibiendo muchísimos mensajes y, sinceramente, no estoy muy acostumbrado a esta exposición”, admitió, y sumó una conclusión personal: “Esto me hizo aprender que cuanto más hablan de vos, menos tenés que explicar”. En ese comunicado, además, marcó distancia del ruido mediático: “Mientras algunos intentan entender qué pasa, yo sigo enfocado en lo mío”.
En la charla con Varela, Deambrosi también buscó despejar suspicacias: “Te aclaro que no soy gay”, dijo. “Creo que fui bastante honesto con lo que subí, mantuve el respeto, el que entendió, entendió”, insistió. En todo momento dejó en claro que su foco está lejos de la exposición: “soy de otro palo y no quiero quilombos”.
“Nos vemos en la pista. #88”, cerró Deambrosi, para volver al universo que lo contiene: el automovilismo.
