ESPECTÁCULO

¡Fuerte polémica en la Selección Argentina! El gesto del Dibu Martínez con Enzo Fernández que pasó desapercibido en la arenga de Messi

 

El arquero argentino soltó una frase lapidaria en el entretiempo de la final

 
Dibu Martínez
Dibu Martínez

(BUENOS AIRES).- “Con el corazón, muchachos, eh. Con el corazón y jugando. Yendo para adelante, no hacia atrás, eh… Hacia adelante, hacia adelante, hacia adelante… Para atrás juegan los cagones”. La frase de Emiliano “Dibu” Martínez en el entretiempo de la final del Mundial 2026 es apenas una de las escenas que se viralizaron tras la derrota de la Selección Argentina contra España. El propio Dibu Martínez ya había sido protagonista de otro momento que encendió las redes: horas antes de que empezara a rodar la pelota, el análisis cuadro por cuadro de la arenga de Lionel Messi en la salida del vestuario reveló un gesto inadvertido del arquero con Enzo Fernández que desató todo tipo de teorías conspirativas.

Gustavo Baabour analizó en Mediodía Noticias las imágenes previas al partido, donde se ve a Lionel Messi arengar a sus compañeros: “Vamos, muchachos, eh. Tranquilidad, gente, tranquilidad. Lo principal, estemos tranquilos, muchachos, estemos tranquilos, tranquilidad. Pensemos en jugar nomás, eh. Tranquilidad, olvidémonos de todo, olvidémonos de todo, ¿eh? Vamos a jugar. Pensemos en jugar nomás, gente, en jugar. Dale”. El pedido de “olvidarnos de todo” fue el disparador para una revisión obsesiva de cada detalle del video por parte de los hinchas.

En ese contexto explotó el escándalo alrededor de Dibu Martínez y Enzo Fernández. En plena arenga del capitán, la cámara captó al arquero frenando la salida de Enzo, quien se pasaba la mano por la nariz y se secaba la cara. “Muchos hablaban de Dibu frenando a la salida de Enzo, Enzo rascándose o secándose la nariz. Ahí está la imagen de esa mano de Dibu que muchos decían ‘no, no le quiere dejar que lo vean así o asá’”, comentó Baabour. La escena, de apenas unos segundos, alimentó versiones que hablaban desde un arreglo con la FIFA hasta una supuesta entrega del partido.

Tanto el periodista deportivo como el conductor Luis Otero se encargaron de desestimar esas interpretaciones al aire. “Que la FIFA esto, que el arreglo, que la entrega, que… ¿Entrega de qué? ¡Por favor, por favor!”, se indignó Otero. Baabour reforzó la idea de que se trató de una arenga emotiva más, sin misterios ocultos: “¿Cómo esta selección, que si hay algo que tiene esta selección es que demostró que va contra todo, se repone de todo y hasta el último segundo no da por perdido ningún partido? Así que creo que eso tira abajo cualquier teoría conspirativa”.

La actitud de Enzo Fernández también quedó bajo la lupa porque durante el partido se lo vio irritable y terminó expulsado. El conductor especuló que quizás “la frase de Messi generó la duda de lo que había pasado y la carucha de Enzo lo mismo. Un Enzo que después en el partido estaba un poco irritable porque se hizo poner una amarilla por protestar”. Lo concreto es que el volante vio la tarjeta roja y la Selección se quedó con diez en plena final.

La arenga del entretiempo

Ya con el 0-0 en el marcador y antes de volver al campo de juego, Messi volvió a tomar la palabra para levantar al grupo: “¡Vamos muchachos! Personalidad, gente, personalidad… La tuvimos siempre. ¿No la vamos a tener ahora? Personalidad para jugar. La tenemos”. Fue entonces cuando Dibu Martínez irrumpió con el mensaje más crudo de la jornada: “Con el corazón, muchachos, eh. Con el corazón y jugando. Yendo para adelante, no hacia atrás, eh… Hacia adelante, hacia adelante, hacia adelante… Para atrás juegan los cagones”.

El intento por torcer la historia desde las palabras no alcanzó. España ejerció su superioridad futbolística, Enzo Fernández dejó al equipo con uno menos y la derrota argentina se consumó sin atenuantes. Las imágenes de la intimidad argentina, en la previa y en el entretiempo, siguen alimentando el análisis de millones de hinchas que encontraron en esos gestos mínimos una nueva forma de canalizar la frustración por la copa perdida.