(BUENOS AIRES).- El arte de Sarah, el nuevo K-drama de Netflix, se estrenó el 13 de febrero de 2026 y en apenas semanas se metió entre lo más visto de la plataforma. Escrita por Chu Song-yeon y con ocho episodios de suspenso, la serie coreana combina misterio, crimen y una mirada ácida sobre la obsesión por el lujo y las apariencias.
La trama arranca con el hallazgo del cadáver de una mujer junto a un bolso de lujo en una alcantarilla del exclusivo distrito comercial de Seúl. La víctima sería Sarah Kim, una misteriosa ejecutiva nacida en Estados Unidos que acababa de asumir como directora regional de la marca Boudoir, una firma que solo le vende al 0,1 % más rico. El detective Park Mu-gyeong (Lee Jun-hyuk) queda a cargo del caso y pronto descubre que la identidad de Sarah es un castillo de naipes.
A medida que avanza la investigación, el policía revela que “Sarah Kim” es en realidad Mok Ga-hui, una empleada endeudada de un gran almacén que fingió su propia muerte para renacer como una mujer poderosa dentro de la alta sociedad. El final da otro golpe de timón: cuando una imitadora quiere usurpar su imperio, Ga-hui termina entregándose a la justicia con el nombre falso de la suplantadora, protegiendo así la marca Boudoir y condenándose bajo una identidad que no es la suya.
El fraude real que pudo inspirar la serie
La ficción no es completamente ajena a la realidad. Parte del público señaló parecidos con un fraude que sacudió Corea del Sur entre 2005 y 2006: el caso de Vincent & Co., una marca de relojes de lujo que Lee Dong-jin —también conocido como Phillip Lee— vendía como piezas “hechas en Suiza” a celebridades y clientes de alto poder adquisitivo. Lee armaba fiestas ostentosas, prometía exclusividad y falsificaba certificados, en una puesta en escena que este K-drama traslada al universo de la moda.
El elenco está liderado por Shin Hae-sun, que encarna a la enigmática Sarah con una actuación que ya genera comentarios elogiosos, y Lee Jun-hyuk, que le pone el cuerpo al tenaz detective Park Mu-gyeong. También se destaca Park Bo-kyung como Jeong Yeo-jin, la CEO de la firma NOX, un personaje clave en la trama de negocios millonarios y traiciones.
Las primeras críticas la definen como un deslumbrante misterio en el mundo de la moda, aunque alguna voz más escéptica advierte que la historia queda atrapada en sus propios enigmas. Con todo, la combinación de thriller, ambientación lujosa y crítica a la cultura del parecer conquistó a los suscriptores: en pocos días escaló al quinto puesto del ranking mundial de FlixPatrol y se volvió tendencia en redes sociales.
Los ocho episodios se pueden ver exclusivamente en Netflix y no requieren más que dejarse llevar por un relato que juega todo el tiempo con la verdad como un accesorio más. Entre estafas, muertes y una protagonista que hace del engaño un arte, El arte de Sarah ya es el K-drama del que todos hablan.
