El director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026, Andrew Giuliani, defendió la libertad de los futbolistas de la Selección argentina para manifestarse tras la exhibición de la bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas». La declaración que se produjo luego del triunfo del conjunto albiceleste ante Inglaterra por 2 a 1 en las semifinales disputadas en Atlanta, generó un reclamo de sanciones por parte del Reino Unido y la apertura de una investigación por parte de la FIFA.
Durante una conferencia de prensa realizada en Nueva York, Giuliani fue consultado directamente por el periodista británico de Sky News, Rob Harris. Preguntó si los jugadores argentinos habían «actuado mal» al utilizar un estadio mundialista para reivindicar la soberanía de las islas. Harris insistió en que el territorio pertenece a un «gran aliado» de Estados Unidos. Además, el británico cuestionó si los deportistas que «politizaron» el encuentro deberían ser sancionados y quedar fuera de la final.
?????? | Estados Unidos defendió el derecho de los jugadores de la Selección argentina a exhibir la bandera de Malvinas tras vencer a Inglaterra. Andrew Giuliani apeló a la Primera Enmienda para respaldar la libertad de expresión de los futbolistas en su territorio.…
— Mundo en Conflicto ? (@MundoEConflicto) July 17, 2026
El amparo de la Constitución estadounidense frente a la normativa FIFA
Ante la consulta, Giuliani invocó el marco legal local para justificar la acción de los futbolistas. «Creemos en los derechos de la Primera Enmienda de la Constitución aquí en los Estados Unidos». El funcionario, designado por la administración de Donald Trump para liderar la organización de la cita máxima, subrayó la vigencia de las libertades civiles en el país anfitrión: «En cuanto a la posibilidad de realizar esas declaraciones, los argentinos tienen la libertad de hacerlo en los Estados Unidos».
La postura del gobierno norteamericano colisiona con el inicio de una investigación formal por parte de la Comisión Disciplinaria de la FIFA. La entidad internacional revisa los informes oficiales para determinar si se infringió el reglamento que prohíbe mensajes de carácter político o provocativo en sus competencias.

La declaración de Reino Unido
El conflicto se originó cuando los futbolistas Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez desplegaron la bandera durante los festejos en el campo de juego de Atlanta, luego de recibirla desde las gradas. Previamente, las autoridades argentinas habían advertido a los hinchas sobre las restricciones de ingreso de elementos con referencias a las Malvinas, siguiendo las normas de seguridad del torneo.
El gobierno británico reafirmó que su compromiso con las islas es «inquebrantable» y un vocero de Downing Street declaró que «las Falkland definitivamente sí lo son».
El pronunciamiento ocurre a 48 horas de la final del torneo en el estadio MetLife de Nueva Jersey. En la previa del encuentro ante España, el mandatario estadounidense recibió en la Trump Tower a directivos de la FIFA y federaciones nacionales, entre ellos al presidente de la AFA, Claudio «el Chiqui» Tapia. La vocería de la Casa Blanca adelantó que es probable que Trump realice nuevas declaraciones públicas antes del partido del próximo domingo.

