El vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró este martes que el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) son extranjeros. Fue durante una conferencia de prensa en la que defendió la posibilidad de que las universidades nacionales puedan cobrar aranceles a estudiantes extranjeros. Sus declaraciones fueron rechazadas por el vicerrector de la institución, Emiliano Yacobitti, quien habló de «declaraciones erróneas» y difundió otras estadísticas sobre la composición de la matrícula.
La polémica comenzó cuando, ante una consulta de la prensa sobre la iniciativa del Gobierno para habilitar el cobro a estudiantes extranjeros, Ravier sostuvo que existe «un alto porcentaje de estudiantes en facultades de Medicina que son extranjeros». Ante la repregunta de un periodista, el funcionario afirmó: «Un 39% exacto es el dato que tengo de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la UBA. Si es falso, lo revisaremos».
Luego, explicó que la propuesta del Ejecutivo apunta a que cada universidad pueda decidir si cobra o no a quienes no sean argentinos. «Estamos dedicando dinero a formar extranjeros que eventualmente se vuelven a sus países, y pensamos que tenemos que cuidar el dinero de los argentinos para ayudar a los más humildes y generar posibilidades de estudio en las universidades públicas», sostuvo.
En esa línea, aclaró que la medida no busca afectar la autonomía universitaria. «Lo que se está haciendo es que las universidades nacionales, que son autónomas, puedan decidir si quieren cobrarles o no a los extranjeros. No se trata de imponerles que deban cobrarles, sino de darles esa posibilidad», afirmó. Asimismo, consideró que se trata de «una manera de gestionar mejor y que los recursos de los contribuyentes se administren de la mejor manera posible».
Ravier ratificó sus cifras en redes sociales
Horas después de la conferencia, el vocero volvió a referirse al tema a través de su cuenta de X, donde defendió los datos utilizados durante su exposición. «Hoy en la conferencia de prensa un periodista me acusó de brindar datos falsos sobre la cantidad de extranjeros entre los alumnos regulares de Medicina de la UBA. Efectivamente el dato es correcto: el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires son extranjeros», escribió.
Además, señaló que esos estudiantes «disfrutan gratis de los servicios financiados por los pagadores de impuestos argentinos» y acompañó su publicación con un cuadro atribuido al subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez. El mismo muestra que Medicina de la UBA registra un 39% de alumnos extranjeros, mientras que la Universidad Nacional de La Plata, 51%. También aparecen otras instituciones: Rosario (32%), Mar del Plata (12%), Patagonia San Juan Bosco (11%), Comahue (8%), La Matanza (8%) y La Rioja (8%).
La respuesta de Yacobitti
Yacobitti recogió el guante y le respondió a Ravier. El vicerrector de la UBA sostuvo que el Gobierno nacional difundió información incorrecta y presentó estadísticas diferentes. «Importante. Ante las declaraciones erróneas del vocero presidencial sobre la cantidad de estudiantes extranjeros en las universidades públicas, y para responder a las consultas de los periodistas, comparto nuevamente esta información», publicó en X.
Yacobitti explicó que los datos difundidos por la UBA corresponden a los ingresantes de 2026, un universo distinto al mencionado por Ravier. Según precisó, «de los más de 70.000 ingresantes a la UBA, los extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan tan solo el 2,5%». En el caso de Medicina, indicó que ese porcentaje alcanza el 6,1%, mientras que en Odontología es del 4,1%, en Ingeniería del 2,7% y en el resto de las facultades es inferior al 2%.
El dirigente radical también recordó que desde 2022 la universidad exige acreditar un nivel C1 de español para los aspirantes provenientes de países no hispanohablantes y se mostró dispuesto a discutir la información utilizada por el Gobierno. «Estamos a disposición para reunirnos con el Gobierno nacional y analizar los datos para que el debate público sea con información precisa», concluyó.
