(BUENOS AIRES).- «Cuando pasa el tiempo, entendés que hay algo mucho más grande que un resultado. Hace años que este grupo representa de la mejor manera. Enseña que competir no es solo ganar, sino dejar todo por la camiseta, y nunca bajar los brazos», escribió Enzo Fernández en Instagram tras la derrota de la Selección Argentina frente a España en la final del Mundial 2026. A una semana del golpe, el volante reapareció en una foto junto a sus hijos en una pileta, acompañado por Valentina Cervantes, y la familia de ella lanzó un emprendimiento con su imagen.
El mediocampista del Chelsea fue uno de los protagonistas del partido decisivo no solo por su rendimiento durante el torneo, sino por la expulsión que sufrió sobre el final. Una acción por la que después pidió disculpas. A diferencia de otros integrantes del plantel, Enzo Fernández no regresó de inmediato a la Argentina y eligió tomarse unos días de descanso con los suyos antes de reincorporarse a sus compromisos deportivos.
La primera imagen tras la final comenzó a circular en redes sociales y lo muestra dentro de una pileta junto a uno de sus hijos, Olivia y Benjamín. La postal refleja al jugador sonriente y relajado, en un intento por bajar la intensidad después de uno de los episodios más difíciles de su carrera. Valentina Cervantes continúa acompañándolo durante este período, y la publicación muestra un presente de cercanía familiar en medio de las especulaciones que suelen rodear a la pareja.
Mientras el futbolista se refugia en su familia, los allegados de Valentina Cervantes sorprendieron con una iniciativa comercial. A través de un emprendimiento de sublimación llamado Labrando Ideas, lanzaron a la venta remeras con la cara de Enzo Fernández festejando su gol contra Inglaterra en las semifinales, cuando empató el encuentro a los 85 minutos y celebró con las manos atrás de las orejas imitando al Topo Gigio. «Si sentís la pasión, entendés este mensaje», publicaron en el perfil de la marca.
Los precios generaron revuelo entre los hinchas. Según la información difundida, el talle de niño —del 4 al 16— cuesta $20.000, mientras que el de adulto —del S al XXL— sale $25.000. Sin embargo, otra versión indicó que el valor comercial de la prenda es de $35.000. La postal del festejo recorrió el mundo durante la Copa y ahora los seguidores del volante pueden llevarla en el pecho.
En su mensaje en redes, el jugador también expresó: «Formar parte de este grupo que siempre dio la cara, que compitió al máximo y que defendió estos colores con orgullo, humildad y compromiso. Quiero agradecerles a todos los hinchas argentinos. Gracias por estar siempre, por acompañarnos en cada partido, por el cariño, por el apoyo incondicional y por hacernos sentir locales en cualquier lugar del mundo».
Lejos de las canchas y del mercado de pases —donde su cotización ronda los 120 millones de euros—, Enzo Fernández se enfoca por estas horas en bajar la exposición y compartir tiempo con Olivia, Benjamín y Valentina Cervantes. «Vestir la camiseta de mi país es el mayor honor de mi carrera y voy a seguir entregándolo todo cada vez que me toque defenderla», cerró.
