(BUENOS AIRES).- “Cuando pasa el tiempo, entendés que hay algo mucho más grande que un resultado. Hace años que este grupo representa de la mejor manera. Enseña que competir no es solo ganar, sino dejar todo por la camiseta, y nunca bajar los brazos”, escribió Enzo Fernández en sus redes sociales. El volante de la Selección Argentina rompió el silencio tras la derrota en la final del Mundial 2026 frente a España, en medio de las versiones que apuntaban a un supuesto arreglo en la definición del torneo y a una presunta arenga de Lionel Messi en el vestuario.
“Formar parte de este grupo que siempre dio la cara, que compitió al máximo y que defendió estos colores con orgullo, humildad y compromiso”, agregó Fernández en el mismo posteo, en el que destacó la entrega del plantel a pesar de no haber conseguido la copa.
Y cerró: “Quiero agradecerles a todos los hinchas argentinos. Gracias por estar siempre, por acompañarnos en cada partido, por el cariño, por el apoyo incondicional y por hacernos sentir locales en cualquier lugar del mundo. Vestir la camiseta de mi país es el mayor honor de mi carrera y voy a seguir entregándolo todo cada vez que me toque defenderla”.
Fernández había sido una de las figuras del Mundial con goles decisivos frente a Egipto e Inglaterra, pero se fue expulsado en los minutos finales de la final. Esa tarjeta roja lo dejó en el centro de las críticas y alimentó las especulaciones sobre lo que había pasado en la cancha y dentro del plantel.
Las conspiraciones sobre la final
Apenas terminado el partido, comenzaron a circular en redes sociales y en la conversación pública teorías que sostenían que la final había sido arreglada para favorecer a España. En ese contexto, se filtraron versiones sobre una supuesta arenga de Lionel Messi en el entretiempo y se puso bajo la lupa cada decisión arbitral. Sin embargo, ninguna de esas conjeturas fue acompañada por pruebas concretas.
El mensaje de Enzo Fernández fue leído como un intento de bajarle el tono a las suspicacias al poner el foco en el valor del proceso y del grupo. La publicación dividió a los hinchas: una parte lo bancó por mostrarse entero, mientras que otros le recordaron la expulsión y consideraron que sus palabras minimizaban la derrota.
A esa polémica se sumó otra que ya arrastraba desde la semifinal contra Inglaterra. Su esposa, Valentina Cervantes, había revelado en una entrevista que considera que sus hijos “son tan ingleses que incluso les ha prohibido saltar cuando se escucha el cántico de ‘El que no brinque es un inglés’”. Esa declaración reavivó las críticas de quienes le cuestionaron a Fernández haberse burlado del rival inglés pese a su vínculo familiar con ese país.
Más allá de los cuestionamientos, el volante dejó en claro que no piensa dar un paso al costado. Su promesa de “seguir entregándolo todo” reafirma su compromiso con la Selección de cara al futuro.
