ESPECTÁCULO

«Yo no doy más, hasta acá llego»: el duro mensaje de Ernestina Pais antes de su partida

 

La conductora tuvo una difícil lucha contra las adicciones.

 
Ernestina Pais
Ernestina Pais

(BUENOS AIRES).- “Yo bebía llorando”, confesó Ernestina Pais en su última entrevista, una frase que el programa Secretos Verdaderos (América TV) recuperó para dimensionar la profundidad de su lucha contra las adicciones. La conductora y actriz falleció a los 54 años en un accidente ferroviario en San Isidro el viernes 26 de junio de 2026, y el ciclo analizó cómo la desaparición forzada de su padre marcó el origen de un dolor que la persiguió durante toda su vida.

La última entrevista de Ernestina Pais, emitida en Bondi Live unos cuatro meses antes del accidente, mostró a una mujer que hablaba sin anestesia de su proceso. “Si yo pude asumir en mi vida la cosa más fuerte que vos le podés decir a un hijo o a una mamá, que es: yo no doy más, hasta acá llego, ¿cómo no voy a poder dar otras batallas? Seis meses y medio internada es mucho”, planteó. Esa decisión de pedir ayuda la llevó a una internación judicializada que definió como “una salvación”.

Durante los seis meses y medio de internación, Ernestina Pais desandó dolores que nunca había enfrentado. “Me di cuenta de que nunca había hecho terapia, nunca había analizado la relación con mi papá, con mi trabajo, con las pérdidas”, admitió. La psicóloga invitada a Secretos Verdaderos explicó que Pais utilizaba el trabajo, la velocidad y el humor para evitar el sufrimiento. “El día que frenó fue el día que la internaron y ahí pudo ver todos esos dolores”, señaló la especialista.

El panel puso el foco en la herida más profunda: la desaparición forzada de su padre. “El tema de un padre desaparecido es muy difícil para cualquier persona porque poder enterrar a nuestros muertos, darles sepultura y cerrar el ciclo permite empezar a elaborar el dolor. La desaparición hace que ese ciclo nunca se cierre”, explicaron. Esa falta de cierre, sostuvieron, acompañó a Ernestina Pais durante toda su vida.

La conductora entendió la magnitud de esa ausencia recién a los 23 años, tras la muerte de un amigo. Ahí comprendió lo que significaba hacer un duelo y se dio cuenta de que nunca había llorado realmente a su papá. Fue un punto de inflexión que ella misma vinculó directamente con el origen de sus adicciones. “Desde que soy chica. Desde las herramientas emocionales que no tuve para poder enfrentar mi dolor”, afirmó sobre el inicio de su consumo.

En su relato, Ernestina Pais expuso la vergüenza que le generaba el impacto de su enfermedad en su hijo Benicio. “La única vez que sentí que podía tener algo de vergüenza era por mi hijo”, confesó. Fefe Bongiorno, uno de los entrevistadores, le devolvió entonces una mirada que resignificó su vulnerabilidad: “A veces siento que los padres, quizás también por la generación de la que vienen y demás, tienen como esta carga de la fortaleza y como esa cosa de cubrir y de tapar. Y yo te digo, los momentos en los que más admiro a mi mamá es cuando es vulnerable conmigo. Y cuando la escucho triste y cuando la escucho mal y cuando me puede contar algo que le está pasando, porque yo mismo aprendo mucho más de esa madre vulnerable que de esa madre que cree ser fuerte o que cree cubrir todo. Entonces, para mí, que vos hayas tenido esa posibilidad de hablar con tu hijo, de tus cosas y demás, espero que nunca sea una vergüenza para vos. Espero que sepas, sin conocerlo y te lo puedo asegurar, que él lo recibe de la manera totalmente opuesta y que es una lección de vida que le va a quedar para siempre”.

Ernestina Pais logró transformar su experiencia en un mensaje final que resume su lucha. “También supe en ese momento y gracias a los terapeutas que, que yo le pude enseñar que del piso se sale”, dijo. Una frase que, tras su muerte, se convirtió en legado.