(BUENOS AIRES).- España parte como favorito en las apuestas para la final del Mundial 2026 que jugará este domingo ante la Selección Argentina en el MetLife Stadium de Nueva York. Una victoria de España paga 2,25, mientras que un triunfo argentino cotiza 3,50 y el empate se ofrece a 3,10 en las principales casas.
Las cuotas se actualizaron minutos después de que Argentina eliminara a Inglaterra en un partidazo de semifinales. El equipo de Lionel Scaloni venía de dar vuelta un 0-1 parcial con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, tras una asistencia de Lionel Messi, para meterse en la definición del Mundial 2026. El dato no es menor para los cabuleros: frente a los ingleses, Argentina también había arrancado como no favorita y terminó festejando.
España, que el martes había dejado afuera a Francia, llega a la final con un andar sólido y la chapa de candidata que le dan los números. Las apuestas no solo marcan a la Roja como ganadora del partido, sino que también apuntan a Messi como el principal favorito para convertir un gol y para repartir una asistencia.
El capitán argentino llega a esta definición del Mundial 2026 después de haber ampliado sus récords históricos en la Copa del Mundo. Con la asistencia a Lautaro Martínez, se convirtió en el máximo asistidor de todos los mundiales con 11 pases gol, superando la marca del alemán Fritz Walter. Además, es el goleador histórico con 21 tantos y el único jugador que anotó en todas las instancias del torneo.
Argentina va por el bicampeonato, algo que no consigue ningún seleccionado desde Brasil en 1962. La posibilidad de cortar esa racha de más de 60 años le pone un condimento extra a la cita de Nueva York, a la que el equipo de Scaloni llega después de un triunfo agónico y con la confianza de haber superado el último gran escollo europeo.
La final del Mundial 2026 se disputa este domingo 19 de julio en el MetLife Stadium. La pelota empezará a rodar y las casas de apuestas ya movieron sus fichas: para ellas, España es el candidato, pero Argentina ya demostró que el rótulo de favorito no siempre alcanza.
